OTAN: Revolución del gasto en defensa del 5% - Despertar militar de Europa

Los aliados de la OTAN aumentaron el gasto en defensa un 20% en 2025, todos superan el 2% del PIB. Noruega superó a EE.UU. en gasto per cápita. Análisis de la revolución del 5% y la cumbre de Ankara 2026.

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Por primera vez en la historia de la OTAN, un aliado europeo ha superado a Estados Unidos en gasto de defensa per cápita, y los 32 aliados ahora superan el umbral anterior del 2% del PIB. Antes de la cumbre de Ankara de julio de 2026, donde los líderes evaluarán el progreso del nuevo compromiso del 5% del PIB adoptado en La Haya en 2025, se está produciendo una transformación estructural de la defensa europea. Este artículo analiza las implicaciones económicas, los desafíos de la base industrial y las señales geopolíticas del rearme sin precedentes de Europa, y lo que significa para las relaciones transatlánticas y la arquitectura de seguridad global.

El aumento del gasto en defensa de Europa: cifras clave

Según el informe anual de la OTAN de marzo de 2025, los aliados europeos y Canadá aumentaron el gasto en defensa casi un 20% en términos reales en 2025 respecto a 2024, alcanzando un récord de 574 000 millones de dólares (497 000 millones de euros). El gasto total de la OTAN superó los 1,4 billones de dólares. Todos los aliados cumplen o superan el objetivo del 2% del PIB, con Polonia a la cabeza (4,30%), seguida de los estados bálticos. Por primera vez, Noruega superó a EE. UU. en gasto per cápita. El rastreador de gasto en defensa de la OTAN del Atlantic Council muestra que el 34% de los presupuestos de defensa europeos y canadienses se destina ahora a grandes compras de equipo, frente al 14% de 2014.

El nuevo objetivo del 5% del PIB: un salto cuántico

En la cumbre de la OTAN de 2025 en La Haya, los aliados adoptaron un compromiso histórico de gastar el 5% del PIB en defensa y artículos relacionados para 2035, con un objetivo intermedio del 3,5% del PIB en defensa 'pura'. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, calificó el acuerdo como un 'salto cuántico' para la defensa colectiva. La cumbre de la OTAN de 2025 en La Haya marcó un punto de inflexión tras años de presión del presidente estadounidense Donald Trump para que los aliados europeos compartieran más la carga de defensa.

Evaluación del objetivo del 5% antes de Ankara

La cumbre de Ankara de julio de 2026, organizada por Turquía en el Complejo Presidencial de Beştepe, será la primera prueba importante del nuevo compromiso. Se espera que los líderes revisen los planes nacionales de implementación, evalúen las brechas de capacidades y aborden los cuellos de botella en la producción industrial.

Implicaciones económicas: crecimiento versus presión fiscal

Goldman Sachs estima que el gasto en defensa europeo creció un 3,9% anual de 2014 a 2024, pero el nuevo objetivo del 5% requerirá aumentos sostenidos del 6-8% anual hasta 2035. Décadas de subinversión —unos 1,1 billones de euros en gasto perdido de 2006 a 2020— significan que Europa parte de un profundo déficit. El impacto económico del rearme europeo ya es visible en el empleo y la producción industrial. La base industrial europea sigue fragmentada, con más de 150 sistemas de armas diferentes frente a unos 30 en EE. UU.

Desafíos de la base industrial

Las empresas europeas de defensa enfrentan obstáculos: sobrerregulación, proteccionismo nacional, escasa consolidación transfronteriza y dependencia de la base industrial estadounidense. Entre 2020 y 2024, el 64% de las compras de la OTAN europea procedieron de EE. UU. McKinsey identifica oportunidades de consolidación mediante fusiones transfronterizas, pero persiste la resistencia política.

Señales geopolíticas: un nuevo pacto transatlántico

El despertar militar europeo envía múltiples señales: un compromiso creíble con el reparto de cargas que podría restablecer la relación transatlántica, una disuasión convencional mejorada en el continente que reduce la dependencia del refuerzo rápido estadounidense, y una señal a los adversarios —especialmente a Rusia— de que Europa está dispuesta a invertir seriamente en su defensa. El Informe de Riesgos Globales 2026 del Foro Económico Mundial sitúa la confrontación geoeconómica como el principal riesgo global a corto plazo. Los riesgos de confrontación geoeconómica