El Consejo de Paz paralelo de Trump toma forma en Davos
Durante una ceremonia en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, el expresidente Donald Trump presidió la firma de la carta fundacional de su controvertida iniciativa 'Consejo de Paz'. Representantes de 19 países, incluyendo naciones de Oriente Medio como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Jordania, junto con Hungría como único participante europeo, firmaron lo que los críticos llaman una 'ONU paralela' con Trump al mando.
'Todo el mundo quiere ser miembro,' declaró Trump durante la ceremonia. 'Una vez que este consejo esté formado, podemos hacer prácticamente lo que queramos.' El expresidente se mostró particularmente satisfecho con los asistentes y bromeó: 'Normalmente hay dos o tres que no soporto, pero amo a toda esta gente.'
Del plan de Gaza a las ambiciones globales
El Consejo de Paz tiene su origen en el plan de paz de 20 puntos de Trump para Gaza, que en noviembre de 2025 recibió la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU a través de la Resolución 2803. Esa resolución acogió con satisfacción la formación de un consejo para supervisar la reconstrucción y desmilitarización de Gaza hasta 2027. Sin embargo, los desarrollos recientes muestran ambiciones mucho más amplias.
Según documentos obtenidos por organizaciones de noticias, la carta del consejo no menciona específicamente a Gaza, sino que se centra en 'promover la paz, la estabilidad y la buena gobernanza en áreas de (potencial) conflicto' en todo el mundo. La iniciativa ahora parece posicionada como un mecanismo alternativo al Consejo de Seguridad de la ONU para abordar conflictos internacionales.
Críticas y preocupaciones de expertos
Expertos en derecho internacional han dado la voz de alarma sobre el desarrollo. Nico Schrijver, profesor emérito de derecho internacional en la Universidad de Leiden, dijo a los periodistas: 'He observado esto con asombro. Lo que presentan ahora parece una huida imprudente, lejos de la ONU.'
Schrijver describió la estructura como 'casi un Consejo de Seguridad paralelo, pero con un presidente: Trump, con un idioma de trabajo: inglés, y con sede en la residencia de Trump, Mar-a-Lago.' Advirtió que la iniciativa podría socavar no solo a la ONU, sino también los tratados de la Cruz Roja y el papel de la Corte Internacional de Justicia en La Haya.
Rob de Wijk, fundador del Centro de Estudios Estratégicos de La Haya, caracterizó la iniciativa como 'un espectáculo de Trump.' 'Él decide quiénes son los miembros y cuál es la agenda,' señaló De Wijk. 'En broma se le llama la nueva corte imperial de Trump, y eso es un poco lo que es.'
Requisitos financieros y membresía
El consejo viene acompañado de requisitos financieros considerables. Se informa que se pide a los países que paguen $1 mil millones por escaños permanentes en el consejo, con Trump como presidente indefinido con poder de veto sobre todas las decisiones. Un consejo ejecutivo bajo el consejo principal incluye figuras prominentes como el Secretario de Estado de EE. UU. Marco Rubio, el yerno de Trump Jared Kushner, el ex primer ministro británico Tony Blair y la política holandesa Sigrid Kaag.
Aunque unos 60 países recibieron invitaciones, hubo notables ausencias en la firma: China, Rusia, Canadá y grandes potencias europeas como Francia, Alemania y el Reino Unido. Muchos aliados europeos han rechazado la participación, citando preocupaciones sobre el socavamiento de las instituciones internacionales establecidas.
Implicaciones más amplias para la gobernanza global
Joachim Koops, profesor de estudios de seguridad en la Universidad de Leiden, rechazó la iniciativa como 'amateurismo.' 'La carta podría ser de una asociación de jardineros,' señaló. '¿Dónde está el personal, la infraestructura? Es el proyecto personal de Trump para hacer acuerdos comerciales.'
A pesar de las críticas, algunos analistas advierten que ignorar por completo la iniciativa de Trump conlleva riesgos. Schrijver sugirió que Europa debe desarrollar una respuesta coordinada: 'Europa no debe dejarse dividir. Harían bien en discutir una respuesta conjunta esta noche en la cumbre de la UE.'
El Consejo de Paz representa el último desafío a las instituciones internacionales de la posguerra por parte de la administración Trump, y continúa un patrón de búsqueda de marcos diplomáticos alternativos fuera de las estructuras convencionales de la ONU. A medida que la iniciativa avanza, persisten las preguntas sobre su legitimidad, financiación y relación con los mecanismos multilaterales existentes que han gobernado la paz y seguridad internacional durante décadas.
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