Tropas estadounidenses incautaron dos petroleros vinculados al comercio sancionado de petróleo de Venezuela tras semanas de persecución. El petrolero de bandera rusa Marinera fue capturado en el Atlántico Norte, mientras que el panameño M/T Sophia fue interceptado en el Mar Caribe, en una operación coordinada que marca una escalada en la aplicación de sanciones.
Dramática incautación marítima marca escalada en aplicación de sanciones
En una dramática operación marítima a lo largo de miles de kilómetros, las fuerzas estadounidenses incautaron dos petroleros vinculados al comercio sancionado de petróleo de Venezuela, tras semanas de persecución. Las acciones coordinadas del 7 de enero de 2026 representan una de las mayores acciones de aplicación contra la llamada 'flota fantasma' utilizada por países sancionados para eludir restricciones internacionales.
Captura en el Atlántico Norte: Termina la dramática fuga del Marinera
El punto culminante de la operación fue la incautación del petrolero de bandera rusa Marinera (anteriormente Bella 1) en el Océano Atlántico Norte, entre Islandia y Escocia. Según el Comando Europeo de EE.UU., el barco había estado bajo vigilancia durante dos semanas después de escapar de un bloqueo estadounidense alrededor de Venezuela justo antes de Navidad. El petrolero fue abordado por guardacostas estadounidenses del USCGC Munro con apoyo de tropas británicas.
'El bloqueo del petróleo venezolano sancionado e ilegal sigue plenamente vigente en todo el mundo,' declaró el Secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, en la plataforma de redes sociales X. El Marinera figuraba en las listas de sanciones estadounidenses desde junio de 2024 por presuntamente transportar petróleo para una empresa vinculada a Hezbollah, designada como organización terrorista por EE.UU.
Intercepción en el Caribe: Segundo petrolero capturado
Simultáneamente, las tropas estadounidenses incautaron el petrolero panameño M/T Sophia en el Mar Caribe. Las autoridades describieron el barco como un 'petrolero motorizado apátrida, sancionado y de flota oscura' que realizaba actividades ilegales en aguas internacionales. Ambas operaciones fueron coordinadas entre el Departamento de Defensa, el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Justicia.
La Secretaria de Seguridad Nacional, Kristin Noem, declaró que los barcos 'o bien habían atracado por última vez en Venezuela o se dirigían allí,' subrayando el vínculo con el comercio sancionado de petróleo venezolano. No se reportaron bajas entre el personal estadounidense durante los abordajes.
La flota fantasma: Red de evasión de sanciones
Los barcos incautados forman parte de lo que los analistas llaman la 'flota fantasma': una red de aproximadamente 1.500 petroleros más antiguos utilizados por Rusia, Irán y Venezuela para transportar petróleo sancionado a nivel mundial. Según expertos en seguridad marítima, estos barcos a menudo operan con registros falsos, apagan sistemas de seguimiento y con frecuencia no cumplen con las normas modernas de seguridad y medio ambiente.
'Este barco, con un historial notorio, es parte de un eje ruso-iraní de evasión de sanciones que aviva el terrorismo, los conflictos y la miseria desde Oriente Medio hasta Ucrania,' respondió el Secretario de Defensa británico, Healey, en una declaración oficial, elogiando la cooperación británico-estadounidense que hizo posible la operación.
Reacciones internacionales y disputas legales
Rusia condenó inmediatamente la incautación como ilegal. El Ministerio de Transporte ruso declaró que la acción viola la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, que garantiza la libertad de navegación. 'Esto es piratería descarada,' declararon funcionarios rusos, afirmando que el Marinera había recibido permiso temporal el 24 de diciembre para navegar bajo bandera rusa.
La operación llega en un momento particularmente sensible en las relaciones entre EE.UU. y Rusia, tras una reciente acción militar estadounidense en Venezuela que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro. Rusia exige un trato humano para los tripulantes rusos y su rápido regreso.
Implicaciones estratégicas y aplicación futura
Esta doble incautación representa una escalada significativa en los esfuerzos estadounidenses para hacer cumplir las sanciones petroleras a nivel mundial. La operación muestra la voluntad de Washington de interceptar barcos lejos de las zonas tradicionales de aplicación y marca la primera incautación militar estadounidense conocida de un barco de bandera rusa en la historia reciente.
Expertos en derecho marítimo señalan que las incautaciones ponen a prueba los límites del derecho marítimo internacional, particularmente en lo que respecta a la jurisdicción sobre barcos involucrados en la evasión de sanciones. Los barcos están siendo transportados ahora -el Marinera supuestamente hacia Escocia y el M/T Sophia hacia Estados Unidos- donde se someterán a procedimientos legales.
Mientras la flota fantasma global continúa operando, esta operación envía una señal clara de que EE.UU. y sus aliados están dispuestos a tomar medidas cada vez más asertivas para hacer cumplir los regímenes de sanciones, incluso en aguas internacionales lejos de las zonas de conflicto tradicionales.
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