Europa enfrenta una presión fiscal sin precedentes mientras los aliados de la OTAN se comprometen a gastar un 3,5% del PIB en defensa para 2035, con un objetivo del 5% formalizado en la cumbre de La Haya de junio de 2025. Un documento de trabajo del FMI de marzo de 2026 advierte que el gasto en defensa financiado con deuda podría desplazar entre 375 y 526 mil millones de euros anuales en inversión verde y gasto social, con multiplicadores económicos inferiores a lo esperado. Con el aumento de las ratios de deuda soberana en la UE y el récord de endeudamiento señalado por el Informe de Deuda Global de la OCDE 2026, el continente debe navegar un trilema entre preparación militar, compromisos climáticos y sostenibilidad fiscal.
El compromiso del 5% de la OTAN y sus implicaciones fiscales
En la cumbre de La Haya de junio de 2025, los aliados de la OTAN se comprometieron a invertir el 5% del PIB anual en defensa para 2035, con al menos un 3,5% para necesidades básicas de defensa y hasta un 1,5% para protección de infraestructura crítica, ciberdefensa y resiliencia. Esto supone una escalada drástica respecto al anterior objetivo del 2%. Según la Declaración de la Cumbre de La Haya, el compromiso responde a la amenaza a largo plazo de Rusia y al terrorismo persistente. Sin embargo, España ha indicado que se retira, lo que muestra divisiones dentro de la alianza sobre la carga financiera.
Los objetivos de gasto en defensa de la OTAN llegan en un momento en que las economías europeas ya están tensas. El Informe de Deuda Global de la OCDE 2026 revela que los mercados combinados de bonos soberanos y corporativos alcanzaron un récord de USD 109 billones, y el endeudamiento bruto de los gobiernos centrales de la OCDE se disparó a USD 17 billones en 2025. La deuda soberana pendiente alcanzó USD 61 billones, y el endeudamiento bruto proyectado para 2026 es de USD 29 billones, un 17% más que en 2024. La relación deuda/PIB de los gobiernos centrales de la OCDE llegó al 83% en 2025 y se proyecta al 85% en 2026, mientras que los gastos por intereses subieron al 3,3% del PIB, acercándose a máximos de una década.
Advertencia del FMI: desplazamiento y menores multiplicadores
Efecto de desplazamiento sobre el gasto verde y social
El documento de trabajo del FMI (No. 2026/053) estima que el gasto en defensa financiado con deuda podría desplazar entre 375 y 526 mil millones de euros anuales en inversión verde y gasto social en toda la UE. Esto es especialmente preocupante dado los compromisos del Pacto Verde Europeo y la necesidad de cohesión social. Las necesidades de inversión del Pacto Verde Europeo ya son sustanciales, y desviar fondos hacia la defensa podría retrasar la transición hacia cero emisiones netas.
Multiplicadores económicos inferiores a lo esperado
El estudio del FMI utiliza dos enfoques complementarios: un panel anual de 27 países de la UE de 1989 a 2023 y un conjunto de datos de alta frecuencia de contratos de adquisiciones de defensa de Opentender (2009-2023). Encuentra que el gasto pasado en defensa estimuló la actividad económica a corto plazo con importantes efectos de contagio transfronterizos, pero los multiplicadores variaron considerablemente. Fueron mayores cuando la intensidad de las importaciones era baja, el espacio fiscal era amplio y la eficiencia de la inversión pública era alta. La adquisición de equipos tuvo el mayor impacto relativo en la producción.
Sin embargo, la naturaleza más amplia y sincronizada del actual aumento de la defensa europea podría producir multiplicadores por debajo de las estimaciones históricas, especialmente si la política monetaria no es acomodaticia. Esto es un hallazgo crítico: el incremento simultáneo en varios países podría diluir los beneficios económicos mientras amplifica las tensiones fiscales.
La dimensión de la deuda soberana
El Informe de Deuda Global de la OCDE 2026 destaca varias vulnerabilidades. Una tendencia crítica es el cambio hacia letras del tesoro, que ahora representan el 48% del endeudamiento total, reduciendo costos inmediatos pero aumentando el riesgo de refinanciación. La base de inversores también cambia, con los bancos centrales reduciendo sus tenencias y los inversores sensibles a los precios, como los fondos de cobertura, creciendo, lo que podría amplificar la volatilidad. El endeudamiento soberano de mercados emergentes alcanzó los USD 4 billones en 2025, la relación deuda/PIB más alta desde 2007.
Para Europa, el aumento de los costos del servicio de la deuda y la necesidad de financiar tanto la defensa como los objetivos climáticos crean un trilema clásico. Como advirtió el Secretario General de la OCDE, Mathias Cormann, el aumento de los costos del servicio de la deuda y las crecientes necesidades de financiación de la IA exigen políticas fiscales sólidas y reformas orientadas al crecimiento antes de que los mercados impongan el tema. Los riesgos de crisis de deuda soberana europea no son inminentes, pero la trayectoria es preocupante.
Perspectivas de expertos
Los economistas están divididos sobre el camino a seguir. Algunos argumentan que el gasto en defensa puede estructurarse para impulsar la innovación y la capacidad industrial, particularmente en sectores de alta tecnología. El documento del FMI señala que la adquisición de equipos tiene el mayor impacto relativo en la producción, lo que sugiere que la inversión en tecnologías de defensa avanzadas podría generar beneficios de doble uso para las economías civiles.
Otros advierten que la magnitud del gasto requerido —potencialmente el 5% del PIB para algunos países— es insostenible sin aumentos significativos de impuestos o recortes en otros programas. "Simplemente, las cuentas no cuadran sin subir los impuestos a niveles que sofocarían el crecimiento o reducir drásticamente el gasto social y verde", dijo un analista de política fiscal de la UE. El propio documento del FMI advierte que el gasto financiado con deuda podría generar mayores costos de endeudamiento y menor inversión privada.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el compromiso de gasto en defensa del 5% de la OTAN?
En la cumbre de La Haya de junio de 2025, los aliados de la OTAN se comprometieron a invertir el 5% del PIB anual en defensa para 2035, con al menos un 3,5% para defensa básica y hasta un 1,5% para infraestructura, ciberseguridad y resiliencia. Es un aumento significativo respecto al 2% anterior.
¿Cuánto podría desplazar el gasto en defensa a la inversión verde?
El documento de trabajo del FMI de marzo de 2026 estima que el gasto en defensa sincronizado y financiado con deuda podría desplazar entre 375 y 526 mil millones de euros anuales en inversión verde y gasto social en toda la UE.
¿Qué dice el Informe de Deuda Global de la OCDE 2026?
El informe revela un endeudamiento soberano récord de USD 17 billones en 2025, una deuda pendiente de USD 61 billones y una relación deuda/PIB del 83% para los gobiernos centrales de la OCDE, que se proyecta alcance el 85% en 2026. Advierte sobre el creciente riesgo de refinanciación y el cambio hacia inversores sensibles a los precios.
¿Por qué los multiplicadores del gasto en defensa podrían ser menores de lo esperado?
El FMI encuentra que la naturaleza más amplia y sincronizada del actual aumento de la defensa europea, combinada con una política monetaria restrictiva, podría producir multiplicadores por debajo de las estimaciones históricas. Los multiplicadores son mayores cuando la intensidad de importaciones es baja y el espacio fiscal es amplio.
¿Puede Europa permitirse tanto la defensa como los objetivos climáticos?
Este es el trilema central. Sin reformas fiscales significativas o una aceleración del crecimiento, Europa podría tener dificultades para cumplir tanto los objetivos de defensa de la OTAN como los compromisos del Pacto Verde Europeo, manteniendo al mismo tiempo la sostenibilidad de la deuda. La reforma de las reglas fiscales de la UE será fundamental para determinar el resultado.
Conclusión y perspectivas futuras
El dilema del rearme europeo no es solo una cuestión de seguridad, sino un desafío económico fundamental. El análisis del FMI sugiere que el camino hacia un gasto en defensa del 5% está plagado de riesgos, incluido el desplazamiento de la inversión verde, menores multiplicadores económicos y mayores costos de la deuda soberana. El informe de deuda de la OCDE subraya la fragilidad de los mercados de bonos globales, que podría amplificar cualquier paso en falso fiscal.
Por lo tanto, los responsables políticos deben buscar un enfoque equilibrado: priorizar las inversiones en defensa de alto multiplicador (como la adquisición de equipos), mejorar la eficiencia de la inversión pública y coordinar las políticas fiscal y monetaria para evitar exacerbar la inflación. La postura de política monetaria del Banco Central Europeo desempeñará un papel crucial. En última instancia, el éxito del rearme europeo dependerá de su capacidad para integrar el gasto en defensa con estrategias económicas y climáticas más amplias, garantizando que la seguridad no se produzca a expensas de la sostenibilidad.
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