El nombre del presidente Donald Trump regresa al Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas en Washington, D.C., después de una polémica votación de la junta el 13 de agosto de 2026. La junta controlada por Trump aprobó un letrero que dice «El Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas Restaurado y Renovado por el Presidente Donald J. Trump», desafiando la orden de mayo de un juez federal de retirar el nombre. La votación también volvió a aprobar un cierre de dos años por renovaciones, lo que prepara una confrontación legal de alto riesgo.
Antecedentes: la batalla por el nombre del Kennedy Center
La lucha por el nombre comenzó poco después del inicio del segundo mandato de Trump, cuando destituyó a la mitad de los fideicomisarios e instaló a leales. A finales de 2024, la nueva junta votó añadir el nombre de Trump, renombrándolo «El Centro Conmemorativo Donald J. Trump y John F. Kennedy para las Artes Escénicas». Los trabajadores colocaron letras negras con «The Donald J. Trump and» en la fachada de mármol blanco. La medida provocó rechazo inmediato, incluida una demanda de la representante demócrata Joyce Beatty de Ohio. Un juez federal dictaminó en mayo de 2026 que añadir el nombre de Trump era ilegal porque una ley de 1964 exige honrar «al presidente Kennedy y solo al presidente Kennedy», y solo el Congreso puede cambiar el nombre. El nombre de Trump fue retirado en junio de 2026, dejando una lona sobre la fachada. La controversia por el nombre de Trump en el Kennedy Center se ha convertido en símbolo de luchas más amplias sobre las instituciones culturales de Washington.
Qué decidió la junta el 13 de agosto de 2026
En una reunión cerrada por Zoom, la junta votó 20 a 3 para inscribir el nombre de Trump debajo del título oficial del centro. La resolución aprobada añade la línea «Restaurado y Renovado por el Presidente Donald J. Trump» directamente debajo del letrero del edificio, y también sugirió renombrar los terrenos «President Donald J. Trump Plaza». La junta aprobó por separado un plan para cerrar el complejo principal hasta dos años por renovaciones, con programación limitada en la extensión más pequeña REACH. La representante Beatty, que asistió a la reunión, condenó las votaciones con dureza: «Es un esfuerzo transparente para eludir el fallo del tribunal. Va directamente contra las leyes aprobadas por el Congreso». Añadió: «Seguiré luchando por este preciado monumento nacional».
Implicaciones legales y culturales
La acción de la junta desafía directamente al juez de distrito de EE. UU. Christopher Cooper, quien dictaminó en mayo que renombrar el centro violaba la ley federal y bloqueó un cierre anterior de dos años. El juez Cooper criticó el plan de cierre calificándolo de «negligente» por no considerar el impacto en la programación y el público. El Kennedy Center está apelando el fallo, pero la votación del jueves indica que la junta pretende avanzar de todos modos. Los expertos legales señalan que la junta debe presentar sus acciones ante el juez Cooper, quien podría imponer más sanciones o declarar a la junta en desacato. La disputa plantea cuestiones fundamentales sobre el poder presidencial sobre las instituciones culturales y la separación de poderes. Al igual que el fallo del juez federal Christopher Cooper de mayo, se espera que este último movimiento prolongue una batalla legal que ya dura meses.
Plan de renovación y cierre de dos años
El plan de renovación de la junta prevé cerrar el edificio principal del Kennedy Center durante dos años, trasladando las operaciones al ala REACH y los espacios al aire libre. Los críticos argumentan que el cierre devastará la programación, cancelará decenas de funciones y erosionará aún más la confianza pública. Desde la toma de control de Trump, la venta de entradas ha disminuido, la Ópera Nacional de Washington puso fin a su residencia de medio siglo y numerosos artistas han boicoteado el centro. Los defensores insisten en que el edificio envejecido realmente necesita reparaciones extensas. El cierre por renovación del Kennedy Center ya ha atraído el escrutinio del Congreso, donde algunos legisladores han amenazado con retener fondos. El resultado probablemente moldeará el futuro de uno de los hitos culturales más emblemáticos de Estados Unidos.
Preguntas frecuentes
¿Qué votó la junta del Kennedy Center el 13 de agosto de 2026?
La junta votó 20 a 3 para añadir la inscripción «Restaurado y Renovado por el Presidente Donald J. Trump» a la fachada del edificio, renombrar los terrenos «President Donald J. Trump Plaza» y aprobar un cierre de dos años por renovaciones.
¿Por qué es controvertido el nombre de Trump en el Kennedy Center?
Una ley federal de 1964 exige que el centro honre solo a John F. Kennedy. Un juez federal dictaminó en mayo de 2026 que añadir el nombre de Trump era ilegal, y el nombre fue retirado en junio. La última votación desafía ese fallo.
¿Puede la junta renombrar legalmente el Kennedy Center?
Según el fallo del juez Christopher Cooper, no. Solo el Congreso puede cambiar el nombre oficial del centro. La junta está apelando, pero la ley actualmente prohíbe el cambio de nombre.
¿Cuánto tiempo estará cerrado el Kennedy Center?
La junta votó cerrar el edificio principal hasta dos años por renovaciones, con programación limitada en la extensión REACH. El cierre sigue sujeto a revisión judicial.
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