El shock del estrecho de Ormuz de finales de febrero de 2026 ha retirado cerca del 20% del suministro mundial de petróleo, una disrupción tres a cinco veces mayor que el embargo árabe de 1973. Con los tránsitos marítimos por ese paso colapsados un 95%, el crudo Brent se ha disparado más del 60% hasta 146 dólares por barril, y el crecimiento del comercio mundial de mercancías podría caer del 4,7% en 2025 a solo el 1,5% en 2026, según la UNCTAD.
Antecedentes: el punto de estrangulamiento de Ormuz
El estrecho de Ormuz, de apenas 34 kilómetros de ancho en su punto más angosto, ha sido siempre el corredor energético marítimo más crítico del mundo. Antes de la crisis transportaba unos 21 millones de barriles diarios (20% del suministro global) y más de 80 millones de toneladas de GNL al año. La Guardia Revolucionaria de Irán cerró el estrecho en febrero de 2026 tras ataques israelíes y estadounidenses, lo que Wood Mackenzie califica como la mayor amenaza a los mercados energéticos globales en décadas. La crisis expone profundas vulnerabilidades en la seguridad energética global.
Efectos en cascada sobre energía y cadenas de suministro
Los precios del petróleo registran su mayor subida mensual de la historia: el Brent saltó 65% en un mes, a 146 dólares por barril; en un escenario adverso, el diésel y el combustible de aviación podrían rondar los 300 dólares, según Wood Mackenzie. Más de 11 millones de barriles diarios de crudo del Golfo están suspendidos y cerca del 20% del GNL mundial resulta inaccesible.
Disrupción del transporte y la logística
Los puertos del Golfo Pérsico están prácticamente cerrados y los tránsitos cayeron 95%. Las navieras desvían rutas por el cabo de Buena Esperanza, añadiendo semanas de demora y fletes mucho más altos. Al menos 15 aerolíneas suspendieron servicios en Medio Oriente, lo que tensa la resiliencia de la cadena de suministro global.
Riesgos para la estabilidad financiera de economías en desarrollo
El FMI advierte sobre riesgos de impago soberano, mientras los países importadores de petróleo enfrentan crisis cambiarias, inflación y escasez de alimentos. Las naciones con escasas reservas y fuertes subsidios energéticos son las más expuestas. La UNCTAD señala que la proyección de crecimiento comercial del 1,5% para 2026 oculta una contracción más aguda en los flujos comerciales de los países en desarrollo.
Replanteo estratégico de rutas y reservas
En respuesta, la Unión Europea anunció un plan de energías renovables de 300.000 millones de euros. Los gobiernos aceleran la electrificación, la diversificación del GNL fuera del Golfo y las liberaciones de reservas estratégicas de petróleo. La crisis fragmenta el sistema energético mundial y refuerza la necesidad de reducir la dependencia de los combustibles fósiles, aunque la transición enfrenta sus propios desafíos de suministro de minerales críticos.
Perspectivas de expertos
Wood Mackenzie plantea tres escenarios: una paz rápida en junio con el Brent cerca de 80 dólares; un acuerdo en verano con una recesión mundial leve; y una disrupción prolongada hasta finales de 2026. En el peor caso, el Brent podría acercarse a 200 dólares, el PIB mundial caería 0,4% y el de Medio Oriente, 10,7%. Un analista sénior advierte: 'Esto no es un episodio pasajero, sino un reajuste estructural de los supuestos de seguridad energética'.
Preguntas frecuentes sobre la crisis de Ormuz
¿Qué es el estrecho de Ormuz y por qué es importante?
Es un paso marítimo entre Irán y Omán que maneja cerca del 20% del petróleo y el GNL mundial. Su cierre elimina una arteria energética vital.
¿Cuánto petróleo se ha retirado del mercado?
Aproximadamente 20% de la oferta mundial, más de 11 millones de barriles diarios, con un descenso del 95% en los tránsitos.
¿Cuáles son los principales impactos económicos?
El petróleo subió más de 60%; el comercio global podría caer al 1,5% y las economías en desarrollo afrontan crisis de deuda y divisas.
¿Cómo responden los países?
Liberan reservas estratégicas, redirigen cadenas de suministro y aceleran la inversión en renovables, como el plan de 300.000 millones de euros de la UE.
Conclusión y perspectivas futuras
El shock de Ormuz es el acontecimiento geopolítico-económico definitorio de 2026. Sus efectos perdurarán aunque se reabra el estrecho, pues empresas y gobiernos reevaluarán riesgos, diversificarán rutas y repensarán la seguridad energética. El paso de una trayectoria de crecimiento comercial del 4,7% a otra del 1,5% marca un punto de inflexión para la economía mundial.
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