El rearme europeo de 800.000 millones de euros es el mayor aumento militar desde la Guerra Fría, pero el dinero no basta por sí solo para cerrar la brecha de defensa. En la cumbre de la OTAN de junio de 2025 en La Haya, los aliados fijaron el objetivo del 3,5% del PIB en defensa central, con una meta del 5% para 2035. El presupuesto alemán para 2026, de 108.200 millones, ya ha sido aprobado. Sin embargo, la fragmentación, las dependencias de suministro y la crisis de talento amenazan con vaciar el aumento del gasto.
La magnitud del aumento del gasto en defensa
El aumento del gasto en defensa europeo se aceleró tras la invasión rusa de Ucrania en 2022. Los 32 aliados cumplirán el 2% del PIB en 2025; La Haya marcó el 3,5% para 2035 y el 5% total. Los presupuestos europeos se acercarán a 800.000 millones anuales, frente a 350.000 millones en 2021. Alemania añade 82.700 millones ordinarios más 25.500 millones del fondo Zeitenwende, un 32% más.
Por qué la fragmentación socava la capacidad
Europa opera más de 150 sistemas de armas, frente a unos 30 de EE.UU. La base industrial de defensa europea no se ha consolidado: el 78% del equipamiento se compra fuera de la UE y el 63% en EE.UU. El programa SAFE de préstamos exige un 65% de componentes comunitarios y compras conjuntas; Polonia lidera con 43.700 millones. Sin integración, «el dinero solo compra más equipos incompatibles», advierten analistas.
Cadenas de suministro y crisis de talento
Dependencias críticas de componentes no europeos
Europa importa microelectrónica, tierras raras y piezas de precisión. La guerra entre Rusia y Ucrania agotó los arsenales europeos. La OTAN produce 3,2 millones de proyectiles anuales frente a 4,5 de Rusia, y va 5-10 años por detrás de EE.UU. en defensa aérea y ataque de precisión.
Se va una generación de ingenieros
El 25% de los ingenieros está cerca de la jubilación y el sector necesitará entre 500.000 y 600.000 trabajadores para 2030. La competencia con la tecnología y la industria aeroespacial dificulta captar talento.
¿Puede Europa lograr la autonomía estratégica?
La incertidumbre sobre el respaldo de EE.UU. ha avivado el debate sobre la autonomía estratégica europea; la Cumbre de la OTAN de La Haya 2025 es ahora una prueba de determinación. Alemania prevé gastar 152.000-162.000 millones anuales en 2029 y acelera las compras con la nueva ley BwPBBG.
Los expertos advierten que el gasto no se traduce de inmediato en capacidad. La cumbre de la OTAN en Ankara (julio de 2026) revisará el progreso y varios aliados ya auguran que no se alcanzará el 3,5% en 2029. El resultado podría ser una autonomía parcial y desigual, aún dependiente de Washington.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el plan de rearme de 800.000 millones?
Es el aumento histórico del gasto de los aliados europeos de la OTAN para acercarse a 800.000 millones anuales, con el objetivo del 3,5% del PIB fijado en La Haya.
¿Por qué el dinero no basta?
Por la fragmentación en 150 sistemas de armas, la dependencia exterior y la falta de hasta 600.000 trabajadores.
¿Cuánto gastará Alemania en 2026?
108.200 millones en total: 82.700 ordinarios y 25.500 del fondo especial Zeitenwende.
Conclusión: de los presupuestos a la capacidad real
El giro de 800.000 millones es histórico, pero su impacto dependerá de convertir el gasto en capacidad interoperable y desplegable. Si no, la brecha persistirá incluso después de gastar el dinero.
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