Dinamarca y Groenlandia expanden su presencia militar tras la presión estadounidense para adquirir el estratégico territorio ártico, con apoyo europeo a la soberanía danesa y crecientes tensiones dentro de la OTAN.
Las tensiones árticas aumentan tras la expansión militar
En un desarrollo significativo que subraya las crecientes tensiones geopolíticas en la región ártica, Dinamarca y Groenlandia han anunciado una expansión inmediata de su presencia militar en y alrededor del territorio autónomo danés. La decisión llega justo antes de conversaciones de alto nivel en Washington, donde funcionarios estadounidenses han presionado para obtener control estadounidense sobre la isla estratégicamente vital.
Acumulación militar y reacción internacional
La expansión militar incluye aviones, barcos y personal adicionales enviados a Groenlandia, con varios aliados europeos de la OTAN reportando el envío de tropas para apoyar los esfuerzos daneses. El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, confirmó que personal militar sueco ya ha llegado a Groenlandia, aunque se negó a especificar números o qué otros países participan. Los medios noruegos informan que Noruega está enviando dos planificadores militares para coordinar la cooperación aliada.
El Parlamento Europeo emitió una declaración enérgica condenando lo que llamó comentarios 'inaceptables' de la administración Trump sobre Groenlandia. 'Tales declaraciones no tienen cabida en las relaciones entre socios democráticos,' afirmó la declaración de la UE, caracterizando la posición estadounidense como una 'flagrante violación' del derecho internacional y los principios de la alianza de la OTAN.
El interés persistente de Trump en Groenlandia
El presidente Donald Trump ha mostrado repetidamente interés en adquirir Groenlandia, más recientemente en Truth Social: 'OTAN: dile a Dinamarca que deben salir de allí ahora. Dos trineos de perros no son suficientes, solo EE.UU. puede hacer esto.' Ha descrito la adquisición potencial como crucial para la seguridad nacional y su propuesto sistema de defensa antimisiles 'Golden Dome'.
Este no es el primer intento de Trump de obtener control sobre Groenlandia. Durante su primer mandato, lanzó la idea de comprar la isla, llamándola 'esencialmente un acuerdo inmobiliario.' Desde su regreso en 2025, su administración ha adoptado una postura más agresiva, con algunos funcionarios sugiriendo que las opciones militares permanecen sobre la mesa.
Importancia estratégica de Groenlandia
El valor de Groenlandia va mucho más allá de sus 56,000 habitantes. A medida que el cambio climático acelera el derretimiento del hielo ártico, se abren nuevas rutas marítimas que podrían revolucionar el comercio mundial. La isla también contiene enormes recursos minerales, incluyendo aproximadamente un cuarto de las tierras raras del mundo, materiales cruciales para la electrónica, la energía renovable y las tecnologías de defensa.
EE.UU. ya mantiene la Base Aérea de Thule (ahora Base Espacial Pituffik) en el noroeste de Groenlandia bajo un acuerdo de defensa de 1951 con Dinamarca. Esta instalidad juega un papel crucial en los sistemas de alerta de misiles y la vigilancia espacial. Sin embargo, los funcionarios de Trump argumentan que el control total ofrecería mayor flexibilidad estratégica.
Posición política de Groenlandia
Groenlandia, aunque parte del Reino de Dinamarca, disfruta de una autonomía considerable sobre sus asuntos internos. El territorio ha buscado durante mucho tiempo la independencia total, pero las tensiones actuales han complicado esas aspiraciones. El primer ministro groenlandés, Múte Bourup Egede, dijo recientemente a la revista Sermitsiaq: 'No es el momento de apostar con nuestro derecho a la autodeterminación cuando otro país habla de tomarnos.'
A pesar de las ambiciones independentistas, los líderes groenlandeses se han unido a Dinamarca para rechazar los acercamientos estadounidenses. Una encuesta de 2024 mostró que el 85% de los groenlandeses se opone a una adquisición estadounidense, viendo tales movimientos como una violación de su soberanía y derechos de autodeterminación.
La delicada posición de la OTAN
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha pedido cooperación entre aliados para proteger a Groenlandia de amenazas externas, nombrando específicamente a Rusia y China. Sin embargo, la perspectiva de un conflicto entre miembros de la OTAN -Dinamarca y Estados Unidos- presenta un desafío sin precedentes para la alianza.
Analistas de defensa sugieren que, aunque Dinamarca está rearmando a Groenlandia con gastos de defensa significativos, es poco probable que las tropas europeas se enfrenten militarmente a las estadounidenses, ya que eso significaría efectivamente el fin de la OTAN. En su lugar, los países europeos podrían responder con sanciones económicas o negando a EE.UU. el acceso a bases militares europeas.
Contexto histórico y marco legal
EE.UU. tiene una larga historia de interés en Groenlandia, que se remonta a 1867 cuando el secretario de Estado William H. Seward consideró por primera vez su adquisición. Durante la Segunda Guerra Mundial, EE.UU. ocupó Groenlandia para evitar su uso por Alemania después de que Dinamarca cayera en manos nazis. El tratado de 1916 entre EE.UU. y Dinamarca reconoce explícitamente la soberanía danesa sobre Groenlandia, un punto que la UE enfatizó en su declaración reciente.
A medida que la competencia ártica se intensifica, la situación de Groenlandia representa una prueba crítica para las normas internacionales, las relaciones de alianza y el equilibrio entre las ambiciones de las grandes potencias y la soberanía de las naciones más pequeñas. Con el cambio climático haciendo que la región sea cada vez más accesible, las apuestas siguen aumentando para todas las partes involucradas.
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