La Casa Blanca no descarta opción militar para Groenlandia

La Casa Blanca confirma que el poder militar sigue siendo una opción para adquirir Groenlandia, citando preocupaciones de seguridad nacional sobre las actividades árticas rusas y chinas. Los aliados europeos respaldan a Dinamarca.

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Administración Trump intensifica búsqueda del Ártico

La Casa Blanca ha confirmado que el presidente Donald Trump sigue explorando opciones para adquirir Groenlandia, y funcionarios gubernamentales afirman que el poder militar 'siempre es una opción' para este objetivo de política exterior. Esta declaración marca una escalada significativa en el interés prolongado de la administración en el territorio autónomo danés, que Trump ha descrito repetidamente como vital para la seguridad nacional estadounidense.

Justificación de seguridad nacional

El presidente Trump ha enmarcado la posible adquisición de Groenlandia como una prioridad crítica de seguridad nacional. 'Necesitamos Groenlandia para nuestra seguridad nacional,' declaró Trump recientemente a bordo del Air Force One. 'Su ubicación es tan estratégica. En este momento hay barcos rusos y chinos por todas partes allí. Necesitamos Groenlandia para nuestra seguridad nacional y Dinamarca no va a encargarse de eso, te lo puedo asegurar.'

La posición de la administración fue formalizada por la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien enfatizó que adquirir Groenlandia representa un objetivo clave de política exterior. 'El presidente y su equipo están discutiendo una serie de opciones para lograr este importante objetivo de política exterior,' declaró Leavitt. 'El uso del ejército es siempre una opción en ese proceso.'

Importancia estratégica de Groenlandia

La importancia geopolítica de Groenlandia ha aumentado considerablemente en los últimos años debido a varios factores convergentes. Como la isla más grande del mundo con una población de solo 56.000 habitantes, principalmente inuit, Groenlandia se encuentra en la encrucijada de la geopolítica ártica. El territorio contiene importantes reservas de minerales de tierras raras esenciales para la tecnología moderna, incluidos teléfonos inteligentes, vehículos eléctricos y equipamiento militar.

El cambio climático ha acelerado el derretimiento del hielo ártico, abriendo nuevas rutas marítimas y haciendo que recursos previamente inaccesibles estén más disponibles. Esto ha intensificado la competencia entre las grandes potencias, con Rusia expandiendo su presencia militar en la región y China autoproclamándose un 'estado casi ártico' y proponiendo una 'Ruta de la Seda Polar'.

Estados Unidos ya mantiene una presencia militar significativa en Groenlandia a través de la Base Espacial Pituffik (anteriormente Base Aérea Thule), que sirve como un componente crucial de la defensa antimisiles y los sistemas de vigilancia espacial de América del Norte. Según analistas militares, la ubicación de Groenlandia sobre el Círculo Polar Ártico la hace vital para vigilar las rutas de acceso del Atlántico Norte a América del Norte.

Contra reacción internacional y preocupaciones de la OTAN

Las declaraciones de la administración Trump han provocado fuertes reacciones internacionales. Dinamarca, que mantiene la soberanía sobre la política exterior y de defensa de Groenlandia, ha rechazado repetidamente las propuestas de Trump. La primera ministra danesa Mette Frederiksen ha advertido que cualquier acción militar estadounidense contra Groenlandia significaría efectivamente el fin de la alianza de la OTAN.

Los líderes europeos se han alineado detrás de Dinamarca y Groenlandia. En una declaración conjunta, líderes del Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Polonia, España y Dinamarca afirmaron que 'Groenlandia pertenece a su pueblo, y solo Dinamarca y Groenlandia pueden decidir sobre asuntos que conciernen a sus relaciones.' Esta respuesta europea unificada subraya las tensiones diplomáticas creadas por la posición de la administración.

El propio gobierno de Groenlandia ha sido igualmente firme en su rechazo. El primer ministro Jens-Frederik Nielsen declaró inequívocamente que 'Groenlandia no está en venta' y enfatizó que solo los groenlandeses pueden determinar el futuro de su territorio. La mayoría de los groenlandeses apoyan la eventual independencia de Dinamarca, pero se oponen firmemente a convertirse en parte de los Estados Unidos.

Enfoques alternativos y resistencia del Congreso

Fuentes de la administración indican que, aunque las opciones militares permanecen sobre la mesa, se prefieren soluciones diplomáticas. Una propuesta implica comprar Groenlandia a Dinamarca, aunque esto ha sido rechazado repetidamente. Otro enfoque podría consistir en establecer un Pacto de Libre Asociación similar al que Estados Unidos tiene con Palaos, Micronesia y las Islas Marshall, lo que integraría a Groenlandia en las esferas de seguridad y economía estadounidenses sin una anexión formal.

El Congreso ha expresado serias preocupaciones sobre la retórica de la administración. El senador Ruben Gallego ha presentado una resolución para bloquear una posible invasión de Groenlandia, mientras que otros legisladores de ambos partidos han advertido que Estados Unidos debe respetar la soberanía e integridad territorial de Dinamarca. Como se señaló en sesiones informativas del Congreso, la posición de la administración ha creado inquietud bipartidista sobre el daño potencial a las relaciones entre Estados Unidos y Europa.

Implicaciones geopolíticas más amplias

La controversia sobre Groenlandia refleja cambios más amplios en la geopolítica ártica. A medida que el cambio climático transforma la región, la competencia por los recursos y el posicionamiento estratégico se ha intensificado. Rusia ha restaurado infraestructura militar de la era soviética en el Ártico, mientras que China ha ampliado su presencia económica y científica a través de lo que llama 'investigación científica polar'.

El analista político Claes de Vreese de la Universidad de Ámsterdam expresó su preocupación por el enfoque de la administración. 'Groenlandia es un país democrático, un aliado,' señaló De Vreese. 'Pero estamos viendo cómo Trump hace algo sin consulta ni diplomacia.' Advirtió que si Estados Unidos, como miembro líder de la OTAN, ya no toma en serio la alianza, esto representaría un desarrollo sin precedentes en las relaciones transatlánticas.

La situación sigue siendo fluida, y funcionarios gubernamentales indican que Trump quiere ver implementado su plan para Groenlandia antes del final de su mandato. Como dijo una fuente a Reuters, 'Esto no va a desaparecer.' Los próximos meses probablemente verán maniobras diplomáticas continuas mientras la administración persigue lo que ve como un objetivo crítico de seguridad nacional, mientras navega una oposición internacional significativa.

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