El conflicto en Medio Oriente y las interrupciones en el Estrecho de Ormuz han provocado la mayor crisis de suministro de petróleo de la historia. Según el Informe de Perspectivas de los Mercados de Productos Básicos del Banco Mundial de abril de 2026, el crudo Brent promediará $86 por barril en 2026, frente a $69 en 2025, y los precios de la energía aumentarán un 24% interanual. Se espera que el crecimiento del comercio mundial de mercancías se reduzca a la mitad, del 4,7% a entre el 1,5% y el 2,5%, mientras que los precios de los fertilizantes subirán un 31%, amenazando la seguridad alimentaria de decenas de millones de personas. Las economías en desarrollo soportan la mayor carga, con una inflación del 5,1% y un crecimiento que se desacelera al 3,6%, lo que pone de manifiesto la vulnerabilidad estructural de un sistema energético todavía muy dependiente de los combustibles fósiles y de las cadenas de suministro sujetas a puntos de estrangulamiento.
Contexto: La crisis del Estrecho de Ormuz
El Estrecho de Ormuz, una vía fluvial estrecha entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, es uno de los puntos estratégicos más importantes del mundo. Antes de 2026, aproximadamente el 25% del comercio marítimo mundial de petróleo y el 20% del gas natural licuado (GNL) pasaban por el estrecho cada año. La crisis del Estrecho de Ormuz estalló a finales de febrero de 2026, cuando el conflicto entre Irán y una coalición liderada por Estados Unidos provocó una interrupción casi total del tránsito marítimo. En marzo, la oferta mundial de petróleo se desplomó en 10,1 millones de barriles diarios (mb/d), la mayor perturbación mensual de la historia. El índice de Dubái suspendió las nominaciones de los crudos que requerían tránsito por el estrecho el 2 de marzo de 2026, y los precios del crudo Brent se dispararon alrededor de un 65% ($46/bbl) en un solo mes, el mayor aumento mensual registrado.
Hallazgos del Banco Mundial y la UNCTAD: Una doble conmoción
El Banco Mundial y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) publicaron en abril y mayo de 2026 importantes informes que cuantifican las consecuencias económicas. El Banco Mundial proyecta que los precios de la energía aumentarán un 24% en 2026, el mayor aumento desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, y que los precios de las materias primas en general subirán un 16%. La UNCTAD advierte que el crecimiento del comercio mundial de mercancías se reducirá a la mitad, del 4,7% en 2025 a entre el 1,5% y el 2,5% en 2026.
Mercados del petróleo: La mayor crisis de oferta registrada
Se prevé que el crudo Brent promedie $86/bbl en 2026, frente a $69 en 2025. La interrupción del suministro, de aproximadamente 10 mb/d, equivale a cerca del 10% de la producción mundial de petróleo. A pesar de las liberaciones de emergencia de las reservas estratégicas, el mercado se enfrenta a un déficit de 3,7 mb/d en el segundo trimestre de 2026. La destrucción de la demanda ya está surgiendo. En un escenario de escalada severa, el Banco Mundial advierte que el Brent podría alcanzar $95–$115/bbl. La crisis mundial de suministro de petróleo ha obligado a los bancos centrales a adoptar una defensa estanflacionaria.
Fertilizantes y seguridad alimentaria: Una crisis inminente
Se proyecta que los precios de los fertilizantes aumenten un 31% en 2026, impulsados por un incremento del 60% en los precios de la urea, ya que las exportaciones de amoníaco desde Oriente Medio se ven interrumpidas. La Comisión Europea advierte que la escasez de fertilizantes y los mayores precios de la energía amenazan los rendimientos de los cultivos en todo el mundo. El Programa Mundial de Alimentos estima que hasta 45 millones de personas más podrían enfrentar inseguridad alimentaria aguda. El vínculo entre la crisis de fertilizantes y la seguridad alimentaria es particularmente grave para las naciones en desarrollo dependientes de las importaciones.
Impacto en las economías en desarrollo
Las economías en desarrollo soportan la mayor carga de la crisis energética. El Banco Mundial proyecta que la inflación en estas economías promediará el 5,1% en 2026, un punto porcentual más que las previsiones anteriores a la guerra, mientras que el crecimiento del PIB se ha revisado a la baja al 3,6%. El FMI señala que las economías emergentes y en desarrollo se enfrentan a desaceleraciones y presiones inflacionarias particularmente pronunciadas. El Banco Mundial advierte que la guerra es un 'retroceso en el desarrollo', y que los más pobres son los más afectados.
Implicaciones más amplias para las materias primas y el comercio
Más allá del petróleo y los fertilizantes, se espera que los metales básicos como el aluminio, el cobre y el estaño alcancen máximos históricos en 2026. La UNCTAD advierte que, si bien el comercio impulsado por la IA se mantuvo fuerte a principios de 2026, el impulso se está desacelerando a medida que la crisis energética se propaga por las cadenas de suministro globales. Se espera que la desaceleración del comercio mundial en 2026 sea más grave en las regiones importadoras de energía, con Asia en desarrollo y África particularmente expuestas.
Perspectivas de los expertos
El economista jefe del Banco Mundial declaró: 'Esta es la mayor crisis de suministro energético de la historia y golpea a la economía mundial en un momento de inflación y deuda ya elevadas. Los más pobres pagan el precio más alto'. La Secretaria General de la UNCTAD, Rebeca Grynspan, enfatizó: 'La crisis expone la vulnerabilidad estructural de un sistema energético que sigue dependiendo en gran medida de los combustibles fósiles y de las cadenas de suministro sujetas a puntos de estrangulamiento. La inversión acelerada en energías renovables ya no es una opción, sino un imperativo'.
Preguntas frecuentes
¿Qué causó la crisis energética de 2026?
La crisis energética fue desencadenada por el conflicto en Oriente Medio y la interrupción casi total del tráfico marítimo a través del Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento para el 25% del petróleo marítimo mundial y el 20% del GNL.
¿Qué tan alto subirán los precios del petróleo en 2026?
El Banco Mundial proyecta que el crudo Brent promediará $86 por barril en 2026, frente a $69 en 2025. En un escenario de escalada severa, los precios podrían alcanzar $95–$115 por barril.
¿Cómo afectará esto a los precios de los alimentos?
Se proyecta que los precios de los fertilizantes aumenten un 31% en 2026, lo que amenaza los rendimientos de los cultivos y la seguridad alimentaria. Hasta 45 millones de personas más podrían enfrentar inseguridad alimentaria aguda, particularmente en África y Asia.
¿Qué economías son las más afectadas?
Las economías en desarrollo sufren la mayor carga, con una inflación proyectada del 5,1% y un crecimiento que se desacelera al 3,6%. Las naciones importadoras de energía en África, Asia y América Latina son las más vulnerables.
¿Cuál es la perspectiva para el comercio mundial?
Se espera que el crecimiento del comercio mundial de mercancías se reduzca a la mitad, del 4,7% en 2025 a entre el 1,5% y el 2,5% en 2026, según la UNCTAD.
Conclusión y perspectivas futuras
La crisis energética de 2026 representa la historia energética y comercial más trascendental del año, con implicaciones directas para la estabilidad mundial, la seguridad alimentaria y la transición energética. El Banco Mundial y la UNCTAD piden una inversión acelerada en energías renovables, la diversificación de las rutas comerciales y un apoyo específico para las poblaciones vulnerables. La transición energética futura podría acelerarse a raíz de esta crisis. Sin embargo, a corto plazo, la economía mundial se enfrenta a un período de presiones estanflacionarias, siendo las naciones más pobres las que soportan el mayor costo.
Fuentes
- Banco Mundial: Perspectivas de los mercados de productos básicos, abril de 2026
- UNCTAD: Trade and Development Foresights 2026
- FMI: Perspectivas de la economía mundial, abril de 2026
- Blog del Banco Mundial: La interrupción del Estrecho de Ormuz dispara los precios del petróleo
- Comisión Europea: Implicaciones agroalimentarias mundiales
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