La crisis de cocaína en Europa alcanza una escala sin precedentes
Europa se enfrenta a una crisis de cocaína de proporciones históricas, según una dura nueva advertencia de Europol. La agencia de aplicación de la ley de la Unión Europea ha revelado que el contrabando de cocaína hacia el continente ha alcanzado 'niveles sin precedentes', impulsado por una producción explosiva en América Latina y una creciente demanda en los países europeos. 'Los desarrollos son tan rápidos que los sistemas tradicionales de detección y control se están quedando atrás,' afirma el informe de Europol, que pinta un cuadro preocupante de redes criminales cada vez más sofisticadas que se adelantan a las autoridades.
Los métodos de contrabando avanzados evolucionan rápidamente
Los traficantes de drogas utilizan tecnologías y métodos notablemente avanzados que desafían los enfoques tradicionales de aplicación de la ley. El desarrollo más alarmante es el creciente uso de semisumergibles, a menudo llamados 'narco-subs', que pueden cruzar enormes distancias oceánicas justo debajo de la superficie del agua. Ayer mismo, las autoridades portuguesas realizaron una incautación récord de casi 9 toneladas de cocaína de una de estas embarcaciones cerca del archipiélago de las Azores, la mayor incautación de cocaína jamás realizada en Portugal. 'Esta operación muestra tanto la magnitud del problema como la necesidad de cooperación internacional,' dijo un portavoz de la policía portuguesa.
Además de los semisumergibles, los criminales utilizan drones, globos de helio y sistemas de comunicación encriptados para coordinar los envíos. Quizás lo más preocupante son las técnicas de ocultación que hacen casi imposible la detección con equipos estándar. La cocaína ahora se oculta en maquinaria industrial, se procesa químicamente en productos plásticos, se mezcla con artículos alimenticios e incluso se adhiere a los cascos de los barcos bajo la línea de flotación en paquetes estancos que requieren buzos profesionales para ser detectados.
Rutas cambiantes y puertos más pequeños
Los grandes puertos europeos como Amberes, Róterdam y Hamburgo, que antes eran puntos de acceso primarios, ven menos tráfico porque los criminales se adaptan a medidas de seguridad más estrictas. En su lugar, los traficantes utilizan cada vez más transbordos en alta mar, donde grandes 'buques nodriza' procedentes de América Latina transfieren la carga a embarcaciones más pequeñas que luego navegan hacia puertos o zonas costeras europeas más pequeñas y menos controladas. 'Vemos un claro desplazamiento hacia puertos más pequeños y zonas costeras donde la supervisión es menos intensiva,' explica la directora de Europol, Catherine De Bolle, en el informe.
Esta adaptación estratégica ha creado nuevos desafíos para los organismos encargados de hacer cumplir la ley, que ahora deben vigilar miles de kilómetros de costa e innumerables puertos más pequeños. El informe menciona específicamente el aumento de la actividad alrededor de África Occidental, donde la cocaína se transfiere antes de realizar el último viaje a Europa a través de las Islas Canarias y la costa sur de España.
Producción récord se encuentra con demanda creciente
El aumento del contrabando se corresponde con una producción récord de cocaína en América Latina, particularmente en Colombia, que según estadísticas recientes representa aproximadamente el 61% del cultivo mundial. Al mismo tiempo, el consumo de cocaína en Europa sigue aumentando, siendo ahora la segunda sustancia ilegal más consumida después del cannabis en el continente. El Informe Europeo sobre Drogas 2025 confirma una disponibilidad sin precedentes que está causando daños significativos para la salud y la sociedad.
Llamado a una respuesta internacional coordinada
El informe de Europol subraya que ningún país puede combatir esta amenaza transnacional por sí solo. 'Se necesita un enfoque coordinado y basado en la inteligencia,' enfatiza la agencia, y hace un llamado a mejorar el intercambio de datos en tiempo real entre los países europeos y los socios internacionales, incluidos Estados Unidos y el Reino Unido. La incautación portuguesa, que contó con la colaboración de la Administración para el Control de Drogas de EE.UU. y la Agencia Nacional del Crimen del Reino Unido, sirve como modelo para dicha cooperación.
De cara al futuro, Europol advierte que la situación podría empeorar a medida que los criminales sigan innovando. La agencia anticipa un mayor uso de submarinos no tripulados, vehículos autónomos y tecnología de drones más avanzada. Para contrarrestar estos desarrollos, Europol recomienda centrar los esfuerzos de vigilancia en puertos más pequeños, zonas costeras y corredores de alta mar, al tiempo que se invierte en tecnologías de detección avanzadas que puedan seguir el ritmo de la innovación criminal.
Las apuestas son altas: con casi 9 toneladas incautadas en una sola operación que representa solo una fracción de lo que probablemente pasa, las autoridades europeas se enfrentan a un desafío abrumador para proteger sus fronteras de esta marea de sustancias ilegales.
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