¿Cuál es el impacto ambiental de la Copa Mundial de la FIFA 2026?
La Copa Mundial de la FIFA 2026, organizada conjuntamente por Estados Unidos, Canadá y México en 16 ciudades, podría ser el torneo más contaminante de la historia. Los expertos estiman que generará aproximadamente 9 millones de toneladas de CO2 equivalente (CO2e), casi el doble del promedio de las últimas cuatro Copas Mundiales. El principal factor es el enorme volumen de viajes aéreos para 48 selecciones que disputarán 104 partidos en todo un continente, lo que ha llevado a los críticos a calificarlo como una 'bomba de CO2'.
El torneo, que comenzó el 11 de junio de 2026 y se extiende hasta el 19 de julio, es el primero con 48 equipos y el primero coorganizado por tres naciones. Mientras la FIFA promociona iniciativas ecológicas como el 'Corredor Verde' en Houston, los expertos sostienen que estas medidas son lavado de imagen. El impacto ambiental de los megaeventos deportivos ha sido objeto de un creciente escrutinio a medida que aumentan las preocupaciones climáticas.
¿Por qué la Copa Mundial 2026 es tan contaminante?
Gran huella de viajes aéreos
Los viajes aéreos representan aproximadamente 7,72 millones de toneladas de CO2e, alrededor del 85% de las emisiones totales del torneo. Un aficionado de Sudáfrica que asista a todos los partidos podría recorrer hasta 43.170 km, generando 5,9 toneladas de CO2e. Un aficionado inglés que vuele a todos los partidos produciría unas 3,5 toneladas de CO2e, equivalente a la calefacción de un hogar británico durante 19 meses.
Expansión a 48 equipos y 104 partidos
El torneo se expandió de 32 a 48 equipos, aumentando los partidos de 64 a 104. Esta expansión, aprobada por la FIFA en 2017, respondió a consideraciones políticas y comerciales, no ambientales, según los críticos. El formato añade una ronda extra, por lo que los equipos que lleguen a semifinales jugarán 8 partidos en lugar de 7.
Refrigeración y logística intensivas en energía
Seis estadios enfrentan riesgos extremos de estrés térmico, especialmente en Dallas, Houston, Las Vegas y Miami. Los estadios cerrados requieren aire acondicionado masivo, y el césped del Estadio NRG de Houston se transportó 1.700 km desde Denver en camiones refrigerados. Se trajeron luces de cultivo neerlandesas para mantener el césped durante el torneo.
Los críticos señalan estas contradicciones. Un consultor de la FIFA que evaluaba la sostenibilidad de un restaurante en Houston fue traído en avión desde Phoenix, a 1.600 km de distancia. El acuerdo de patrocinio de la FIFA con la petrolera saudí Aramco se estima que causa 30 millones de toneladas adicionales de CO2e a través de ventas inducidas de combustibles fósiles.
¿Qué está haciendo la FIFA para abordar las emisiones?
La FIFA ha promocionado varias medidas de sostenibilidad, como el uso de estadios existentes (no se construyeron nuevos en EE. UU.), un 'modelo de acogida regional' para minimizar los viajes de los equipos, promoción del transporte público, programas de reciclaje y una iniciativa de plantación de árboles en Norteamérica. En Houston, el 'Corredor Verde' —una ruta de 22 km desde la zona de aficionados hasta el estadio— cuenta con luces solares, plantas de autorriego y estructuras de sombra hechas con palas de turbinas eólicas recicladas. Sin embargo, la financiación provino de patrocinadores corporativos y de la ciudad, no de la FIFA.
La organización también otorga certificados de sostenibilidad a restaurantes. El chef Aaron Bludorn, del restaurante Navy Blue en Houston, obtuvo tres estrellas por compostar residuos de alimentos, reciclar aceite de cocina en biodiésel y devolver conchas de ostras al mar para cultivar nuevos arrecifes. No obstante, Bludorn señaló que sus prácticas eran anteriores a la Copa Mundial.
El científico ambiental Jules Boykoff, exfutbolista profesional y autor de 'Red Card' sobre esta Copa Mundial, calificó el enfoque de la FIFA como lavado de imagen. 'La FIFA habla mucho de ecología pero hace poco', dijo. 'Una bomba de dióxido de carbono está a punto de estallar sobre Norteamérica.'
Impacto e implicaciones
La huella de carbono de la Copa Mundial 2026 es casi el doble que la de Catar 2022, que ya fue criticada por las emisiones de la construcción de nuevos estadios. Las emisiones de este torneo provienen principalmente de los viajes aéreos, que son más difíciles de mitigar. El futuro de la sostenibilidad de los torneos de la FIFA parece sombrío: la Copa Mundial 2030 se jugará en tres continentes (América del Sur, Europa y África) en seis países, y el torneo de 2034 está previsto en Arabia Saudita, el mayor exportador de petróleo del mundo.
Activistas climáticos han protestado contra el patrocinio de la FIFA por parte de Aramco, la petrolera estatal saudí, valorado en unos 400 millones de dólares. El 21 de junio de 2026 se realizaron manifestaciones coordinadas en varias ciudades sede. Elizabeth Carlson, del comité organizador local de Houston, dijo: 'Lo más importante es la transparencia.' Añadió que el verdadero balance ambiental solo se conocerá después del torneo.
Boykoff propone soluciones concretas: dejar de expandir el número de equipos y partidos, vender menos entradas a aficionados que deban viajar largas distancias e imponer requisitos sobre cómo los aficionados llegan a los estadios. Sin estos cambios, argumenta, la Copa Mundial seguirá siendo un desastre climático.
Preguntas Frecuentes
¿Cuánto CO2 producirá la Copa Mundial 2026?
Las estimaciones oscilan entre 9,02 millones de toneladas de CO2e, de las cuales 7,72 millones corresponden a viajes aéreos. Esto es casi el doble del promedio de las cuatro Copas Mundiales anteriores.
¿Qué Copa Mundial fue la más contaminante antes de 2026?
La Copa Mundial de Catar 2022 fue la más contaminante hasta entonces, con unos 4,5 millones de toneladas de CO2e, principalmente por la construcción de nuevos estadios. La edición de 2026 la supera por un factor de dos.
¿Qué está haciendo la FIFA para reducir su huella de carbono?
La FIFA afirma usar estadios existentes, promover el transporte público y plantar árboles. Sin embargo, los críticos consideran estas medidas insuficientes y que el patrocinio de Aramco contradice sus promesas climáticas.
¿Las futuras Copas Mundiales serán aún peores?
Sí. La Copa Mundial 2030 se celebrará en seis países de tres continentes y la de 2034 está prevista en Arabia Saudita, lo que sugiere que las emisiones seguirán aumentando.
¿Qué pueden hacer los aficionados para reducir su impacto?
Los aficionados pueden asistir a menos partidos, usar transporte terrestre cuando sea posible, compensar sus emisiones a través de programas confiables y apoyar a equipos y patrocinadores que prioricen la sostenibilidad.
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