Estados Unidos ha impuesto sanciones contra la presidenta de la Corte Penal Internacional (CPI), Tomoko Akane, y el fiscal superior Abdoulaye Seye, lo que marca una fuerte escalada en la campaña de Washington contra el tribunal con sede en La Haya. Anunciadas el 18 de agosto de 2026 por el secretario de Estado Marco Rubio, las medidas congelan cualquier activo estadounidense de los dos funcionarios y les prohíben usar el sistema financiero estadounidense. La medida apunta directamente al liderazgo del tribunal mientras este lleva casos de crímenes de guerra relacionados con Israel y Afganistán.
¿Qué son las nuevas sanciones de EE.UU. contra la CPI?
Las sanciones, emitidas bajo la Orden Ejecutiva 14203, designan a la presidenta de la CPI, Tomoko Akane de Japón, y a Abdoulaye Seye, abogado litigante superior senegalés en la Oficina del Fiscal. Según el Departamento de Estado de EE.UU., ambos están 'directamente involucrados en intentos de investigar, arrestar, detener y procesar a funcionarios de países que no se someten a la jurisdicción del tribunal'.
El secretario Rubio describió a la CPI como un 'tribunal supranacional corrupto y fatalmente politizado' y advirtió que la campaña de todo el gobierno sería amplia. Bajo las sanciones, Akane y Seye no pueden acceder a cuentas bancarias ni activos en EE.UU. y, quizás lo más importante, quedan excluidos del sistema financiero en dólares que casi todos los bancos internacionales utilizan. Esto recuerda a las sanciones anteriores contra el fiscal jefe de la CPI, Karim Khan, quien perdió acceso a sus cuentas bancarias en EE.UU. e incluso a su correo electrónico de Microsoft tras la primera ronda de sanciones de Trump.
¿Por qué EE.UU. apunta a la presidenta de la CPI?
Estados Unidos no reconoce la jurisdicción de la CPI y nunca ha ratificado el Estatuto de Roma. Washington teme que soldados estadounidenses, agentes de la CIA o aliados como Israel puedan algún día ser procesados por crímenes de guerra o de lesa humanidad. La escalada actual está directamente vinculada a las órdenes de arresto de 2024 de la CPI contra el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y el exministro de Defensa Yoav Gallant por la guerra de Gaza.
Las órdenes de arresto de la CPI contra Netanyahu provocaron una dura reacción de la administración Trump. Seye forma parte del equipo de fiscales que emitió esas órdenes, que alegan crímenes de guerra y de lesa humanidad. Rubio ha declarado anteriormente que EE.UU. desmantelaría la CPI 'piedra por piedra' si fuera necesario.
Órdenes de arresto contra Netanyahu y Gallant
En noviembre de 2024, la CPI emitió órdenes de arresto contra Netanyahu, Gallant y el líder militar de Hamás, Mohammed Deif, por presuntos crímenes durante el conflicto de Gaza. EE.UU., aliado cercano de Israel, condenó la decisión y luego impuso sanciones a funcionarios de la CPI involucrados en los casos. La controversia por las órdenes de arresto de 2024 sigue siendo un punto central de tensión en las relaciones entre EE.UU. y la CPI.
Investigación de crímenes de guerra en Afganistán
Las objeciones de EE.UU. a la CPI se remontan más atrás. En 2016, el tribunal abrió un examen preliminar sobre posibles crímenes de guerra cometidos por personal militar estadounidense, la CIA, los talibanes y otros grupos armados en Afganistán. Aunque la investigación se archivó en 2019 por falta de cooperación, subrayó el alcance potencial del tribunal sobre ciudadanos estadounidenses, un factor clave de la hostilidad de Washington. Al igual que las sanciones de la administración Trump contra funcionarios de la CPI impuestas a principios de 2026, las últimas medidas señalan una estrategia más amplia para presionar al tribunal y a sus partidarios.
Impacto en la justicia internacional
Las sanciones han provocado duras críticas de organizaciones de derechos humanos y expertos jurídicos, que argumentan que socavan el estado de derecho. La propia CPI respondió que las medidas 'socavan el estado de derecho' y ponen en peligro el orden jurídico internacional, insistiendo en que seguirá trabajando de forma independiente. En junio de 2026, los jueces de la CPI incluso iniciaron procedimientos legales contra el gobierno de EE.UU. por las sanciones, y varios grupos de derechos humanos presentaron demandas impugnando la orden ejecutiva.
Las sanciones de EE.UU. contra la Corte Penal Internacional podrían tener consecuencias de gran alcance. Las restricciones financieras pueden disuadir al personal de la CPI, obstaculizar las investigaciones y aislar al tribunal de las redes bancarias globales. Al mismo tiempo, podrían impulsar a otras naciones a defender el tribunal, profundizando la división entre EE.UU. y sus aliados europeos.
FAQ: Sanciones de EE.UU. contra la presidenta de la CPI
¿Quién es Tomoko Akane?
Tomoko Akane es una jueza japonesa que se desempeña como presidenta de la Corte Penal Internacional desde 2024. Anteriormente trabajó como fiscal y jueza en Japón y es jueza de la CPI desde 2018.
¿Por qué EE.UU. sancionó a la presidenta de la CPI?
EE.UU. dice que Akane está directamente involucrada en intentos de procesar a funcionarios de países que no aceptan la jurisdicción de la CPI, incluidos EE.UU. e Israel. Las sanciones forman parte de una campaña más amplia contra el tribunal por sus investigaciones sobre la guerra de Gaza y Afganistán.
¿Qué hacen realmente las sanciones?
Las sanciones congelan cualquier activo que Akane y Seye tengan en EE.UU. y les prohíben usar el sistema financiero estadounidense, lo que efectivamente los excluye de la banca denominada en dólares en todo el mundo.
¿Es EE.UU. miembro de la CPI?
No. EE.UU. firmó el Estatuto de Roma en 2000 pero nunca lo ratificó, y retiró formalmente su firma en 2002. No reconoce la jurisdicción del tribunal.
¿Detendrán las sanciones el caso de Netanyahu en la CPI?
Es poco probable. La CPI ha dicho que continuará su trabajo de forma independiente y las órdenes de arresto contra Netanyahu y Gallant siguen activas. Sin embargo, la presión financiera podría ralentizar algunas investigaciones.
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