Asociación estratégica se profundiza durante tensiones globales
El presidente ruso Vladimir Putin y el presidente chino Xi Jinping mantuvieron una importante videollamada el 4 de febrero de 2026 en la que reforzaron su asociación estratégica 'ejemplar'. La conversación de 1 hora y 25 minutos llegó en un momento crucial, mientras Rusia se acerca al cuarto año de su invasión de Ucrania y Moscú depende cada vez más de Pekín para obtener apoyo económico debido a las sanciones occidentales.
'Factor estabilizador en la turbulencia global'
Durante la conversación, que fue parcialmente transmitida por la televisión estatal rusa, Putin caracterizó la relación entre Rusia y China como "el factor estabilizador en la turbulencia global actual". Xi, por su parte, subrayó que las relaciones bilaterales avanzan en una dirección positiva e instó a ambos países a trabajar en un "gran plan" para desarrollar aún más su asociación.
'Nuestras relaciones son ejemplares y representan el factor estabilizador en la turbulencia global actual,' dijo Putin durante la conversación, refiriéndose a Xi como su "querido amigo".
Dependencia económica y alineación estratégica
El momento de esta reunión de alto nivel es particularmente significativo. Según investigaciones del SWP Berlín, la dependencia económica de Rusia de China ha aumentado considerablemente desde las sanciones occidentales tras la invasión de Ucrania en 2022. El comercio bilateral alcanzó los 234.000 millones de dólares en 2025, convirtiendo a China en el mayor socio comercial de Rusia.
China mantiene un delicado equilibrio al negarse a condenar las acciones de Rusia en Ucrania mientras expande la cooperación económica. Este enfoque ha generado críticas de los países occidentales, pero se alinea con los intereses estratégicos de Pekín de desafiar la hegemonía estadounidense percibida.
Implicaciones geopolíticas y reacción occidental
El fortalecimiento del eje Rusia-China representa un cambio fundamental en el equilibrio de poder global. Como informó Channel News Asia, los líderes discutieron durante su conversación la coordinación de posturas sobre Estados Unidos, la tensa situación en Irán y la expiración de tratados nucleares.
'Esta asociación va más allá de las relaciones bilaterales—se trata de crear una alternativa a los sistemas internacionales dominados por Occidente,' señaló la analista geopolítica María Chen.
A pesar de los vínculos cada vez más profundos con Moscú, Xi continúa dialogando con líderes occidentales. Se reunió recientemente con el primer ministro británico Keir Starmer y el primer ministro canadiense Mark Carney, mientras que el canciller alemán Friedrich Merz visitará Pekín más adelante este mes.
Cooperación militar y futuros encuentros
La dimensión militar de la relación también se ha expandido. Según el Council on Foreign Relations, China supuestamente ha proporcionado a Rusia inteligencia satelital sobre objetivos ucranianos y ha realizado vuelos de reconocimiento sobre el oeste de Ucrania. Los dos países han llevado a cabo ejercicios navales conjuntos, incluidas operaciones submarinas en el estrecho de Tsushima.
Putin aceptó invitaciones para visitar China en la primera mitad de 2026 y asistir a la cumbre APEC en noviembre. Los líderes se reunieron por última vez en persona en septiembre de 2025 durante un gran desfile militar en Pekín, donde Putin estuvo flanqueado por el líder norcoreano Kim Jong-un.
La evolución de la asociación entre Moscú y Pekín continúa remodelando la geopolítica global, creando nuevos desafíos para los formuladores de políticas occidentales mientras navegan en un orden mundial cada vez más multipolar.
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