El Informe de Estabilidad Financiera Global (GFSR) del FMI de abril de 2026 y el informe final de julio de 2025 del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) sobre el apalancamiento en la intermediación financiera no bancaria coinciden en una advertencia contundente: la banca en la sombra ha alcanzado una masa crítica donde un solo evento crediticio podría desencadenar una cascada. Con la volatilidad arancelaria de EE. UU., el conflicto en Medio Oriente y las valoraciones extendidas de las acciones de IA ya tensando los mercados, el apalancamiento no bancario representa el riesgo sistémico más agudo para la estabilidad financiera global en 2026.
¿Cuál es el riesgo sistémico de la banca en la sombra?
Los intermediarios financieros no bancarios (NBFI, por sus siglas en inglés)—incluyendo fondos de cobertura, fondos de crédito privado, vehículos del mercado monetario y ETFs apalancados—han crecido hasta aproximadamente $70 billones en pasivos totales en 2024, frente a $10 billones en 1980. A diferencia de los bancos tradicionales, estas entidades operan con una supervisión regulatoria mínima sobre el apalancamiento, creando exposiciones al riesgo opacas que los reguladores luchan por monitorear. Las recomendaciones del FSB sobre apalancamiento en NBFIhallazgos del GFSR del FMI de abril de 2026informe del BCE sobre la interconexión banco-NBFIinforme de Finance Watch sobre el riesgo sistémico de la banca en la sombra