Cadena perpetua para el asesino de Shinzo Abe
Tetsuya Yamagami, el hombre de 45 años que asesinó en julio de 2022 al ex primer ministro de Japón Shinzo Abe, ha sido condenado a cadena perpetua por un tribunal japonés. La sentencia llega tras un juicio de gran repercusión que expuso profundos agravios contra la controvertida Iglesia de la Unificación y reveló vínculos políticos que conmocionaron al país.
Un asesinato político impactante
El 8 de julio de 2022, Yamagami disparó a Abe con un arma de fuego casera mientras el exlíder pronunciaba un discurso de campaña en Nara. El asesinato conmocionó a Japón, un país con una de las tasas más bajas de violencia con armas de fuego del mundo. 'Este fue un crimen sin precedentes en la historia de posguerra de nuestro país', declararon los fiscales durante el juicio, describiendo el acto como 'peligroso, cobarde y excepcionalmente grave'.
Yamagami confesó el asesinato y explicó que eligió a Abe como objetivo debido a sus vínculos con la Iglesia de la Unificación, un movimiento religioso fundado en Corea del Sur también conocido como la 'Secta Moon'. Culpó a la iglesia de la ruina financiera de su familia, afirmando que su madre había donado cientos de miles de euros a la organización con la esperanza de salvar a la familia de la desgracia.
Drama familiar y simpatía pública
El juicio reveló una trágica historia familiar que resonó en muchos ciudadanos japoneses. Las donaciones excesivas de la madre de Yamagami a la Iglesia de la Unificación llevaron a graves problemas financieros y conflictos familiares, lo que finalmente resultó en el suicidio de su hermano. Los defensores argumentaron que esta desesperada situación familiar debía tenerse en cuenta en la sentencia y propusieron un máximo de 20 años en lugar de cadena perpetua.
Sorprendentemente, Yamagami recibió un apoyo público considerable tras el asesinato. Recibió miles de muestras de apoyo, regalos e incluso contribuciones financieras de ciudadanos japoneses que lo veían como un símbolo para los niños criados dentro de sectas religiosas controvertidas. 'Se convirtió en una voz para quienes sufrían en silencio', señaló un comentarista social en una entrevista con BBC News.
Repercusiones políticas y disolución de la iglesia
El asesinato provocó un terremoto político en Japón. Las investigaciones revelaron extensas conexiones entre la Iglesia de la Unificación y 179 legisladores del gobernante Partido Liberal Democrático, lo que generó desconfianza pública y un retroceso electoral. En marzo de 2025, un tribunal de Tokio ordenó la disolución de la Iglesia de la Unificación y le retiró su estatus de exención fiscal después de determinar que había presionado sistemáticamente a sus seguidores para que realizaran donaciones excesivas.
'El tribunal dictaminó que las acciones de la iglesia eran sustancialmente perjudiciales para el bienestar general', informó Japan Daily. Esta fue la primera vez que una organización religiosa fue disuelta bajo la Ley de Corporaciones Religiosas de Japón.
Contexto histórico y legado
Shinzo Abe fue el primer ministro que más tiempo sirvió en Japón, estando en el poder de 2006 a 2007 y nuevamente de 2012 a 2020. Su asesinato fue el primero de un ex primer ministro japonés desde 1936 y es descrito por The Independent como 'uno de los asesinatos políticos más efectivos en la historia reciente' debido a las importantes reformas que provocó con respecto a las organizaciones religiosas en Japón.
La sentencia de cadena perpetua marca el cierre de un caso que mantuvo a Japón en vilo durante casi cuatro años, aunque las preguntas sobre la influencia religiosa en la política continúan dando forma al panorama político del país.
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