El 2 de agosto de 2026, la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea entra en plena vigencia como la primera regulación integral vinculante del mundo en IA, imponiendo multas de hasta 35 millones de euros o el 7% de la facturación anual global a las empresas que no cumplan. Con alcance extraterritorial que cubre a cualquier empresa que sirva a usuarios de la UE, la Ley obliga a OpenAI, Google, Meta y miles de empresas a clasificar los sistemas de IA por nivel de riesgo, implementar etiquetas de transparencia para contenido generado por IA y realizar evaluaciones de conformidad para algoritmos de alto riesgo en contratación, puntuación crediticia y atención médica. Este análisis examina cómo el