Faltan solo semanas para el 2 de agosto de 2026, cuando la Ley de Inteligencia Artificial de la UE (Ley de IA) impone sus obligaciones más severas para sistemas de alto riesgo, estableciendo el primer marco regulatorio integral de IA del mundo. Las empresas globales enfrentan requisitos sin precedentes o multas de hasta 35 millones de euros o el 7% de la facturación anual global. Este plazo marca un choque entre el enfoque de derechos de la UE y los modelos de innovación de EE.UU. y China.
La Ley de IA de la UE: un hito regulatorio
La Ley de IA, en vigor desde agosto de 2024, clasifica los sistemas en cuatro niveles: riesgo inaceptable (prohibido), alto riesgo (obligaciones estrictas), riesgo limitado (transparencia) y riesgo mínimo. El Anexo III cubre ocho áreas críticas como identificación biométrica, infraestructura crítica, educación, empleo, servicios esenciales, aplicación de la ley, migración y justicia. El sistema de