Confrontación diplomática por petrolero de la flota fantasma
En una escalada dramática de tensiones marítimas, Rusia ha solicitado formalmente que Estados Unidos detenga la persecución del petrolero Bella I, que lleva casi dos semanas huyendo de la Guardia Costera estadounidense en el Mar Caribe. Según The New York Times, el mensaje diplomático fue enviado anoche al Departamento de Estado de EE.UU. y a la oficina del principal asesor del presidente Trump, Stephen Miller.
El petrolero obsoleto, que intentaba transportar petróleo de Venezuela, se ha convertido en el último punto de fricción en la creciente confrontación entre países occidentales y la llamada 'flota fantasma': una red clandestina de barcos utilizada por Rusia, Irán y Venezuela para eludir sanciones internacionales.
La persecución que comenzó antes de Navidad
El Bella I llamó por primera vez la atención de EE.UU. justo antes de Navidad, cuando las autoridades estadounidenses intentaron abordar el barco en lo que resultó ser una operación de interceptación fallida. 'Los estadounidenses solicitaron permiso para abordar, pero fue denegado por la tripulación,' según fuentes familiarizadas con el incidente. 'El abordaje no fue una opción, supuestamente por falta de personal.'
Tras el intento fallido, el petrolero dio la vuelta y se dirigió a mar abierto. El barco figura en la lista de sanciones de EE.UU. desde junio de 2024 por presuntamente transportar petróleo para una empresa vinculada a Hezbollah. La organización libanesa está designada como grupo terrorista por Estados Unidos.
Una bandera rusa pintada toscamente
En un intento desesperado por obtener protección, la tripulación del Bella I ha tomado medidas extraordinarias en los últimos días. Según informes de CNN, pintaron una tosca bandera rusa en el costado del barco y contactaron a la Guardia Costera de EE.UU. para declarar que ahora navegaban bajo protección rusa. El barco navegaba anteriormente bajo bandera panameña.
El derecho marítimo internacional establece que los barcos que navegan bajo la bandera de un país disfrutan de la protección de ese país. El Bella I también ha aparecido recientemente en el registro naval oficial ruso bajo el nuevo nombre 'Marinera' con puerto base en Sochi, en el Mar Negro.
La creciente crisis de la flota fantasma
El Bella I es parte de lo que los expertos llaman la 'flota fantasma': una red de aproximadamente 1.500 petroleros utilizada por países sancionados para transportar petróleo a nivel mundial. Según The Guardian, esta red opaca ha crecido dramáticamente desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, con estimaciones que varían entre 900 y 1.400 barcos actualmente en operación.
'Estos barcos a menudo operan con seguro mínimo, estándares de seguridad dudosos y cadenas de propiedad complejas para evadir la detección,' explica el analista de seguridad marítima David Chen. 'Representan un desafío significativo para la aplicación global de sanciones y plantean serios riesgos ambientales.'
La flota fantasma se ha vuelto particularmente crucial para Rusia desde las sanciones occidentales tras la invasión de Ucrania. Wikipedia señala que Rusia era consciente de que las sanciones requerirían control sobre petroleros para la exportación, lo que llevó a la compra de barcos obsoletos que se acercaban al final de su vida útil.
La campaña de presión de Trump contra Venezuela
La confrontación actual ocurre en el contexto de la intensificada campaña de presión del presidente Trump contra Venezuela. El mes pasado, Trump anunció un bloqueo contra barcos sancionados que transportan petróleo de Venezuela, con el objetivo de presionar al régimen del presidente Nicolás Maduro.
'La exportación de petróleo es un salvavidas vital para la economía venezolana,' señala la analista latinoamericana María Rodríguez. 'Al atacar estos envíos, EE.UU. busca cortar la principal fuente de ingresos del gobierno de Maduro.'
Hasta ahora, Estados Unidos ha incautado dos petroleros en el Mar Caribe, y funcionarios estadounidenses han indicado planes para más acciones de este tipo. El bloqueo ha reducido las exportaciones de petróleo venezolano a aproximadamente la mitad del nivel de noviembre, según informes de U.S. News.
Implicaciones internacionales
La Casa Blanca no ha respondido oficialmente a la solicitud de Rusia. Sin embargo, un funcionario anónimo le dijo a The New York Times que la administración Trump todavía considera al barco como apátrida porque navegaba bajo bandera falsa cuando fue abordado por primera vez por la Guardia Costera.
El experto en derecho marítimo, profesor James Wilson, explica la complejidad: 'Cuando un barco cambia de bandera a mitad de viaje bajo circunstancias dudosas, se crea una zona gris legal. La posición estadounidense es que el registro falso inicial invalida reclamos posteriores de protección.'
La situación subraya los crecientes riesgos de confrontación en el mar. Con Rusia supuestamente comenzando a colocar su propia bandera en ex petroleros de la flota fantasma y utilizando medios militares para protegerlos, los analistas temen que puedan ocurrir escaladas peligrosas.
Mientras el Bella I continúa su intento de evadir la captura en el Océano Atlántico, el punto muerto diplomático entre Washington y Moscú añade otra capa de complejidad a una situación ya volátil en las aguas del Caribe.