
Estudio revela conexión alarmante entre analgésicos y resistencia antimicrobiana
Una investigación innovadora de la Universidad de Australia del Sur ha descubierto una relación preocupante entre los analgésicos de venta libre comunes y la creciente amenaza mundial de la resistencia a los antibióticos. El estudio, publicado en npj Antimicrobials and Resistance, demuestra que medicamentos como el ibuprofeno y el paracetamol pueden acelerar significativamente la resistencia bacteriana a los antibióticos.
Metodología y hallazgos clave
Los científicos realizaron experimentos de laboratorio en los que bacterias Escherichia coli fueron expuestas al antibiótico ciprofloxacino junto con nueve medicamentos comunes, incluyendo ibuprofeno, paracetamol, diclofenaco, tramadol y temazepam. Los experimentos de cultivo de 48 horas revelaron resultados alarmantes: las bacterias expuestas tanto a antibióticos como a analgésicos desarrollaron significativamente más mutaciones genéticas que aquellas expuestas solo a antibióticos.
"Cuando las bacterias fueron expuestas a ciprofloxacino en combinación con ibuprofeno y paracetamol, desarrollaron más mutaciones genéticas que cuando solo fueron expuestas al antibiótico," explicó la investigadora principal Rietie Venter. "Esto ayudó a las bacterias a crecer más rápido y volverse altamente resistentes. Preocupantemente, las bacterias no solo se volvieron resistentes al ciprofloxacino, sino que también mostraron una mayor resistencia a múltiples otros antibióticos."
Mecanismo de desarrollo de resistencia
El estudio proporciona información crucial sobre cómo estos analgésicos facilitan la resistencia a los antibióticos. Tanto el ibuprofeno como el paracetamol activan los mecanismos de defensa bacterianos, haciendo que los microbios bombeen antibióticos fuera de sus células de manera más eficiente, reduciendo así la efectividad de los antibióticos. Este mecanismo representa una vía previamente subestimada para el desarrollo de resistencia.
Implicaciones prácticas
A diferencia de estudios anteriores que utilizaron altas concentraciones de analgésicos, esta investigación empleó concentraciones que realmente se encuentran en los intestinos humanos cuando las personas toman estos medicamentos. Los hallazgos son particularmente preocupantes para las poblaciones mayores en hogares de ancianos donde a menudo se prescriben múltiples medicamentos simultáneamente.
"La resistencia a los antibióticos ya no se trata solo de antibióticos," enfatizó Venter. "Este estudio nos recuerda claramente que debemos considerar cuidadosamente los riesgos del uso de múltiples medicamentos."
Implicaciones globales para la salud
La resistencia a los antibióticos representa una de las diez principales amenazas mundiales para la salud según la Organización Mundial de la Salud, contribuyendo a aproximadamente 4.95 millones de muertes anuales. Esta nueva investigación sugiere que abordar la resistencia a los antibióticos debe ir más allá del mal uso de antibióticos y considerar el panorama farmacéutico más amplio.
Los investigadores enfatizan que sus hallazgos no deben desalentar el uso apropiado de analgésicos, sino que más bien deberían conducir a una mayor conciencia de las interacciones medicamentosas y prácticas de prescripción más cautelosas, especialmente en entornos donde se administran múltiples medicamentos simultáneamente.