Irán condena a Nobel de la Paz a más de siete años de prisión
La activista iraní de derechos humanos y ganadora del Premio Nobel de la Paz, Narges Mohammadi, ha sido condenada por un tribunal iraní a más de siete años de prisión, según su abogado. La activista de 53 años recibió seis años por 'conspiración' y otros 1,5 años por 'actividades de propaganda contra el estado'.
Persecución continua de una activista prominente
Mohammadi, que ha sido encarcelada en múltiples ocasiones desde 1998 por su defensa de los derechos de las mujeres y su oposición a las leyes obligatorias del velo en Irán, fue arrestada nuevamente en diciembre de 2025. Fue detenida durante una reunión conmemorativa por un abogado de derechos humanos donde apareció sin velo y alentó a los dolientes a corear consignas de protesta. 'Esta condena muestra la determinación del régimen iraní de silenciar a sus críticos más prominentes', dijo un portavoz del Centro de Defensores de los Derechos Humanos, donde Mohammadi es vicepresidenta.
Problemas de salud y huelga de hambre
Según sus partidarios, Mohammadi terminó recientemente una huelga de hambre de seis días en protesta por sus condiciones carcelarias y la falta de acceso a abogados y familiares. Su salud se deterioró durante la huelga, requiriendo hospitalización, pero fue devuelta a la detención antes de completar el tratamiento. 'Su salud es frágil y esperamos que sea liberada bajo fianza para recibir tratamiento médico', declaró su abogado. Mohammadi sufre de epilepsia y ha expresado previamente preocupaciones sobre cáncer.
Reconocimiento internacional en medio de la represión
Mohammadi recibió el Premio Nobel de la Paz en 2023 por su lucha contra la opresión de las mujeres en Irán y su promoción de los derechos humanos. En ese momento, ella estaba encarcelada y sus hijos aceptaron el premio en su nombre. Su esposo, el periodista Taghi Rahmani, se mudó a Francia en 2012 después de 14 años de prisión, mientras que Mohammadi se quedó en Irán para continuar su trabajo de derechos humanos.
Contexto más amplio de la crisis de derechos humanos
Esta condena se produce en medio de una grave crisis de derechos humanos en Irán. Según Human Rights Watch, Irán llevó a cabo más de 2.000 ejecuciones en 2025, la cifra más alta desde finales de los años ochenta. Las recientes protestas contra el colapso económico y la represión política fueron respondidas con una violencia letal sin precedentes, lo que resultó en miles de muertes. 'La comunidad internacional debe tomar medidas más firmes para responsabilizar a Irán por estas violaciones sistemáticas de los derechos humanos', dijo un experto en derechos humanos de la ONU.
Sanciones adicionales y perspectivas futuras
Además de la prisión, Mohammadi recibió dos años de exilio interno en la ciudad de Khosf, en la provincia de Jorasán del Sur, y una prohibición de viaje de dos años. La sentencia aún puede ser apelada, pero sus partidarios están preocupados por su deterioro de salud en prisión. Su caso subraya la lucha continua por los derechos humanos en Irán y los sacrificios personales que hacen los activistas que desafían al régimen.
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