Primer ataque en semanas se dirige a presunto barco de narcotráfico
El ejército estadounidense ha reanudado su controvertida campaña contra presuntos barcos de narcotráfico, con un primer ataque en semanas contra una embarcación en el Pacífico oriental. El ataque, ordenado por el secretario de Defensa Pete Hegseth, resultó en dos muertos y un superviviente, según el Comando Sur de Estados Unidos.
El ejército compartió imágenes del ataque del 23 de enero en redes sociales, donde se ve cómo una lancha motora es destruida en aguas internacionales. 'Esta operación muestra nuestro compromiso continuo para interrumpir las redes criminales transnacionales que amenazan la seguridad estadounidense,' declaró un portavoz del Comando Sur.
Campaña controvertida bajo fuego
El ataque marca la reanudación de la Operación Lanza del Sur (Operation Southern Spear), una campaña militar que desde septiembre de 2025 ha recibido importantes críticas internacionales. Según la documentación de Wikipedia, desde enero de 2026 al menos 117 personas han muerto en 36 ataques contra 37 embarcaciones.
Organizaciones de derechos humanos e instituciones internacionales han condenado las operaciones. El jefe de derechos humanos de la ONU, Volker Türk, calificó los ataques como 'inaceptables' y exigió un alto inmediato, argumentando que violan el derecho internacional de los derechos humanos y constituyen ejecuciones extrajudiciales.
Desarrollo de la Operación Lanza del Sur
La Operación Lanza del Sur comenzó como una iniciativa de la marina estadounidense en enero de 2025, enfocada en integrar sistemas robóticos y autónomos para monitorear actividades ilegales. Según un informe de PBS, la campaña se expandió dramáticamente en septiembre de 2025 cuando la administración Trump comenzó a realizar ataques letales contra barcos presuntamente involucrados en narcotráfico.
Analistas describen la operación como una hibridación de la guerra contra el terrorismo y la guerra contra las drogas. Algunos expertos sugieren que la remoción del presidente venezolano Nicolás Maduro era un objetivo de la operación, lo que culminó con su captura por tropas estadounidenses el 3 de enero de 2026.
Cuestiones legales y éticas
El último ataque plantea continuas preguntas legales sobre la autoridad para tales ataques. Un análisis de Just Security examina cómo estas operaciones se desvían de las prácticas normales de aplicación de la ley marítima y podrían violar tanto las leyes penales nacionales contra el asesinato como el derecho internacional de los derechos humanos.
'Estos ataques representan una expansión peligrosa de la autoridad presidencial para usar fuerza letal sin una base legal sólida,' dijo un abogado de derechos humanos familiarizado con los casos.
La Guardia Costera de Estados Unidos ha sido activada para buscar al superviviente del último ataque, continuando un patrón donde pocos sobreviven a estos ataques. Según un informe de Newsweek, desde septiembre de 2025 solo se han repatriado dos supervivientes de todos los ataques realizados.
Contexto político e implicaciones futuras
La reanudación de los ataques ocurre en medio de continuos debates políticos sobre la política de drogas estadounidense y la intervención militar en América Latina. Legisladores demócratas se han preguntado si algunos ataques constituyen posibles crímenes de guerra, especialmente después de un ataque 'de doble golpe' en septiembre donde se mató a supervivientes en un segundo ataque.
Mientras Estados Unidos continúa esta campaña controvertida, observadores internacionales advierten sobre el precedente que se establece para ejecuciones extrajudiciales y la erosión de las normas legales internacionales que regulan el uso de la fuerza contra presuntos criminales en lugar de combatientes en conflictos armados.
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