El informe Electricidad 2026 de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), publicado en febrero de 2026, suena una alarma urgente: más de 2.500 gigavatios (GW) de proyectos de energía renovable y almacenamiento están atascados en colas de conexión a la red en todo el mundo, sin poder entregar electricidad a los consumidores. Este cuello de botella se ha convertido en el mayor obstáculo para la transición energética global, amenazando los objetivos climáticos y arriesgando miles de millones en activos de energía limpia varados.
¿Qué es la crisis de las colas de conexión a la red?
Una cola de conexión a la red es la lista de proyectos de generación y almacenamiento que esperan aprobación para conectarse a la red eléctrica. A principios de 2026, la AIE informa que más de 2.500 GW de capacidad, incluyendo solar, eólica, almacenamiento en baterías y grandes cargas como centros de datos, languidecen en estas colas a nivel mundial. De ese total, aproximadamente 1.500 GW son proyectos en fase avanzada que podrían construirse y operar en pocos años si tuvieran acceso a la red.
El problema central es un grave desajuste estructural en los plazos. Construir nueva infraestructura de red (líneas de transmisión, subestaciones y transformadores) suele llevar de 5 a 15 años debido a permisos, adquisición de terrenos, restricciones de la cadena de suministro y trámites regulatorios. En cambio, las plantas solares fotovoltaicas, turbinas eólicas y sistemas de almacenamiento pueden desarrollarse en 1 a 5 años. Esta brecha temporal significa que incluso cuando la capacidad de generación renovable se dispara, la red no puede seguir el ritmo, creando un atasco que ralentiza la descarbonización y aumenta los costes.
La brecha de inversión: 400.000 millones no son suficientes
La inversión global anual en redes eléctricas es actualmente de unos 400.000 millones de dólares. Según la AIE, esta cifra debe aumentar aproximadamente un 50% para 2030, hasta unos 600.000 millones anuales, para satisfacer la creciente demanda eléctrica y conectar nuevos proyectos de energía limpia. La brecha de inversión energética global es especialmente aguda en las economías emergentes, donde la infraestructura de red suele estar obsoleta y mal financiada.
Mientras tanto, la demanda de electricidad crece más rápido que en cualquier momento de la última década. La AIE proyecta que la demanda global de energía aumentará a un promedio del 3,6% anual hasta 2030, impulsada por la electrificación del transporte y la calefacción, la expansión de la IA y los centros de datos, y el creciente uso de aire acondicionado. Este aumento, denominado la "Era de la Electricidad", ejerce una presión aún mayor sobre unas redes ya congestionadas.
Puntos críticos regionales
Estados Unidos
En EE. UU., las colas de interconexión han pasado de 1.400 GW en 2021 a más de 2.600 GW en 2025, con tiempos de espera medios de casi cinco años. Casi el 80% de los nuevos proyectos se retiran antes de completarse debido a costes prohibitivos y retrasos. La crisis ha causado daños económicos medibles: una sola subasta de capacidad de PJM en 2025 generó 7.000 millones de dólares en mayores costes para los consumidores debido a las restricciones de la red. Se están implementando reformas regulatorias, como la obligación de PJM por parte de la FERC de evaluar tecnologías de mejora de la red y un cambio a estudios de clúster "primero listo, primero servido".
Europa
Europa enfrenta desafíos similares, con unos 1.700 GW de proyectos renovables retrasados en colas de conexión. Los planes de modernización de la red de la Unión Europea pretenden agilizar los permisos y aumentar la interconexión transfronteriza, pero la implementación sigue siendo lenta. La sincronización del sistema eléctrico báltico con Europa continental en febrero de 2025 fue un éxito notable, pero se necesita mucho más.
China y economías emergentes
China, que representa casi el 50% del crecimiento de la demanda eléctrica mundial, invierte fuertemente en líneas de transmisión de ultra alta tensión, pero persisten retrasos en las colas en algunas regiones. En India y el Sudeste Asiático, la infraestructura de red es un cuello de botella importante para ampliar las renovables, con proyectos que a menudo esperan años para la aprobación de conexión.
Soluciones: Tecnologías de mejora de la red y reformas regulatorias
El informe de la AIE enfatiza que, si bien es esencial construir nuevas líneas de transmisión, se puede desbloquear una capacidad significativa a corto plazo mediante un uso más eficiente de las redes existentes. Las tecnologías de mejora de la red (GETs), como la clasificación dinámica de líneas, el control avanzado del flujo de energía y el reconductorado con conductores avanzados, podrían liberar capacidad de alojamiento para 450–700 GW de proyectos en fase avanzada a un coste relativamente bajo y con plazos más cortos.
Combinadas con ajustes regulatorios como los acuerdos de conexión condicional no firme (en los que los proyectos aceptan posibles limitaciones de producción a cambio de un acceso más rápido a la red), estas medidas podrían desbloquear capacidad para 1.200–1.600 GW de proyectos en cola. La AIE también destaca el papel del almacenamiento en baterías a gran escala para aliviar la congestión y proporcionar flexibilidad a la red.
Perspectivas de expertos
"El principal cuello de botella ya no es la generación, es la red", dijo Fatih Birol, Director Ejecutivo de la AIE, en la presentación del informe. "Hemos entrado en la Era de la Electricidad, pero sin una acción urgente para modernizar y expandir las redes, la transición energética se estancará. Los gobiernos y reguladores deben actuar rápido para conectar los proyectos de energía limpia que están listos para funcionar."
Los líderes de la industria se hacen eco de esta preocupación. Los riesgos de desarrollo de proyectos de energía limpia han pasado de los permisos y la oposición local a la incertidumbre de la interconexión, y los desarrolladores consideran cada vez más el acceso a la red como el factor más impredecible para la viabilidad del proyecto.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una cola de conexión a la red?
Es una lista de proyectos de generación y almacenamiento que esperan aprobación para conectarse a la red eléctrica. Los proyectos deben someterse a estudios técnicos, evaluaciones de impacto y, a menudo, pagar costes de actualización significativos antes de recibir permiso para interconectarse.
¿Por qué hay tantos proyectos atascados?
Las razones principales incluyen: capacidad insuficiente de la red para nuevas conexiones; procesos de estudio de interconexión lentos y obsoletos; desarrolladores especulativos que inundan las colas con proyectos inviables; y un desajuste entre el rápido desarrollo de las renovables y el lento ritmo de la infraestructura de red.
¿Cuánta inversión se necesita?
La AIE estima que la inversión anual global en redes debe aumentar de 400.000 millones a aproximadamente 600.000 millones para 2030, un aumento del 50%, para satisfacer la demanda y conectar los proyectos en cola.
¿Qué son las tecnologías de mejora de la red (GETs)?
Incluyen la clasificación dinámica de líneas (que ajusta la capacidad según las condiciones climáticas en tiempo real), dispositivos avanzados de control de flujo de energía y reconductorado con conductores de alta temperatura y baja flecha. Pueden aumentar la capacidad de las líneas existentes entre un 20 y un 40% a una fracción del coste de construir nuevas líneas.
¿Se puede resolver el problema rápidamente?
Si bien construir nuevas líneas lleva años, las reformas regulatorias y las GETs pueden desbloquear una capacidad significativa a corto plazo. La AIE estima que combinar estas medidas podría conectar entre 1.200 y 1.600 GW de proyectos avanzados en pocos años, pero se necesita inversión sostenida y voluntad política.
Conclusión
La crisis de las colas de conexión a la red no es una nota técnica al pie: es un riesgo sistémico para los plazos globales de descarbonización y la seguridad energética. Con más de 2.500 GW de capacidad de energía limpia esperando líneas eléctricas, el mundo no puede permitirse tratar la infraestructura de red como algo secundario. El informe Electricidad 2026 de la AIE deja claro que, sin una aceleración drástica en la inversión en redes, reformas regulatorias y despliegue de tecnologías de mejora, la Era de la Electricidad estará definida no por una energía limpia abundante, sino por la congestión, los retrasos y los objetivos climáticos incumplidos. La ventana para actuar es estrecha, pero las herramientas para desbloquear la cola ya están disponibles.
Fuentes
- AIE Electricidad 2026 – Redes
- AIE Electricidad 2026 – Resumen ejecutivo
- Electrek: AIE – La demanda de electricidad aumenta rápido, las redes no pueden seguir el ritmo
- TodayESG: La AIE publica el informe global de electricidad 2026
- Enkiai: Retrasos en interconexión de red 2026 – una amenaza para la energía estadounidense
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