El cierre casi total del estrecho de Ormuz en la primavera de 2026 ha provocado la mayor interrupción del suministro de petróleo desde la década de 1970, enviando el crudo Brent por encima de los 108 dólares por barril y reduciendo la producción mundial de petróleo en un 6,6% en un solo trimestre. Con el colapso del tráfico marítimo en un 95% —de aproximadamente 130 buques diarios a cifras de un solo dígito— la crisis representa una ruptura estructural en la seguridad energética mundial y una prueba de resistencia para el orden comercial posterior a 2025. Este análisis examina las repercusiones macroeconómicas en cascada, desde el crecimiento del comercio mundial reducido a la mitad hasta el aumento de la inflación en Asia y el mundo en desarrollo, mientras los bancos centrales se enfrentan a la estanflación y la diversificación energética se acelera para alejarse de la dependencia del Golfo Pérsico.
¿Qué sucedió en el estrecho de Ormuz?
El estrecho de Ormuz, un paso de 34 km entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán, transportaba antes de 2026 alrededor del 20% del petróleo mundial y el 25% del GNL marítimo. Tras el conflicto militar con Irán el 28 de febrero de 2026, el estrecho quedó cerrado al tráfico. Según la UNCTAD, el tráfico cayó de más de 100 barcos al día a solo dos. La Reserva Federal de Dallas estima que el cierre eliminó casi el 20% del suministro mundial de petróleo, de tres a cinco veces más que la crisis de 1973 o la guerra de 1990.
Consecuencias macroeconómicas: comercio, crecimiento e inflación
Crecimiento del comercio mundial reducido a la mitad
La OMC advirtió que la crisis podría reducir el crecimiento del comercio mundial en medio punto porcentual. El desaceleración del comercio global 2026 ahora se proyecta del 4,7% al 1,5%, según la UNCTAD. Las interrupciones se han extendido al mar Rojo, aumentando costos y afectando los envíos de fertilizantes.
Precios del petróleo y shock de oferta
El crudo Brent subió un 65% en marzo de 2026, promediando 103 dólares, y alcanzó un máximo de 138 dólares el 7 de abril. A finales de mayo, cotiza en torno a 106 dólares. Según la EIA, Irak, Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos, Catar y Bahréin cerraron colectivamente 7,5 millones de barriles diarios (b/d) en marzo, proyectándose a 9,1 millones en abril. Los inventarios globales caen 8,5 millones de b/d en el segundo trimestre. La Fed de Dallas modela que un cierre de un trimestre elevaría el WTI a 98 dólares y reduciría el crecimiento del PIB global en 2,9 puntos porcentuales anualizados.
Inflación y riesgos de estanflación
El riesgo de estanflación global 2026 se materializa en economías avanzadas y emergentes. La inflación de la eurozona saltó al 3% en abril. La Fed revisó su previsión de inflación PCE al 2,7% con un crecimiento del 2,4%. En Asia, Laos vio la inflación saltar del 6,2% a más del 10%, y Pakistán del 7,3% al 10,9%. La OIT advierte que hasta 38 millones de empleos podrían perderse para 2027.
Los bancos centrales se enfrentan a la estanflación
Los cuatro principales bancos centrales mantuvieron las tasas sin cambios en abril de 2026. La Fed en 3,50-3,75%, el BCE en 2,15%, el Banco de Inglaterra en 3,75% y el Banco de Japón en 0,75%. Los mercados pasaron de esperar recortes a posibles subidas. La respuesta de política de bancos centrales 2026 se complica por un vacío de liderazgo en la Fed.
Impacto regional: Asia soporta la peor parte
Cuatro quintas partes de los 21 millones de barriles diarios que pasaban por Ormuz van a Asia. Pakistán (81% de importaciones de energía del Golfo), Japón (57%), Tailandia (56%), Corea del Sur (55%) e India (50%) son los más dependientes. Pakistán considera una semana laboral de cuatro días, Tailandia tiene déficit en su fondo de subsidio de combustible, India enfrenta escasez de gas para cocinar. China detuvo las exportaciones de combustible, Corea del Sur impuso topes de precios. La crisis energética en Asia 2026 se profundiza.
Diversificación energética: una aceleración permanente
La crisis ha acelerado la diversificación. La AIE y el Banco Mundial recomiendan renovables, nuclear, gasoductos terrestres y terminales de GNL. El oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita opera a plena capacidad, aunque sufre ataques. La UE acelera proyectos renovables, mientras las naciones asiáticas amplían reservas estratégicas. Sin embargo, ningún conjunto de alternativas puede eliminar la dependencia de los hidrocarburos del Golfo Pérsico, que posee unos 800 mil millones de barriles de reservas.
Perspectivas de expertos
Frida Youssef, jefa de Transporte de la UNCTAD, explicó que las interrupciones se extienden más allá de Ormuz. Los economistas de la Fed de Dallas enfatizaron que el cierre es 'de tres a cinco veces mayor que las interrupciones geopolíticas pasadas'.
Preguntas frecuentes: Crisis del estrecho de Ormuz 2026
¿Qué causó el cierre del estrecho de Ormuz en 2026?
El cierre siguió al conflicto militar con Irán el 28 de febrero de 2026, que redujo el tráfico en más del 95%.
¿Cuánto petróleo pasa por el estrecho de Ormuz?
Antes de la crisis, alrededor del 20% del petróleo mundial y el 25% del GNL marítimo, unos 21 millones de barriles diarios.
¿Cuál es el impacto económico del cierre?
La Fed de Dallas estima una reducción de 2,9 puntos porcentuales en el crecimiento del PIB global para el segundo trimestre de 2026. El crecimiento del comercio se redujo a la mitad y hasta 38 millones de empleos podrían perderse.
¿Qué países se ven más afectados?
Las naciones asiáticas son las más afectadas, especialmente Pakistán, Japón, Tailandia, Corea del Sur e India.
¿Cuándo se reabrirá el estrecho de Ormuz?
La EIA supone que se reabra a finales de mayo o principios de junio de 2026, con recuperación total en enero de 2027. Sin embargo, las negociaciones son frágiles y cierres más largos podrían elevar el petróleo por encima de 130 dólares.
Conclusión: Una ruptura estructural en la seguridad energética global
El shock de Ormuz de 2026 representa un momento decisivo. La crisis ha expuesto la fragilidad del orden comercial basado en puntos críticos energéticos concentrados, desencadenando la mayor interrupción del suministro en medio siglo y forzando a los bancos centrales a enfrentar un entorno estanflacionario. Aunque un alto el fuego frágil ofrece esperanza, las implicaciones estructurales son claras: la diversificación energética se acelerará, las cadenas de suministro se rediseñarán y el orden comercial posterior a 2025 se remodelará fundamentalmente.
Fuentes
- Evaluación Rápida de la UNCTAD: Interrupciones en el Estrecho de Ormuz
- Fed de Dallas: Impacto Económico del Cierre del Estrecho de Ormuz
- Perspectivas Energéticas a Corto Plazo de la EIA, mayo 2026
- Noticias ONU: Crisis de Ormuz y repercusiones económicas globales
- New York Times: ¿Qué países dependen del petróleo del Golfo Pérsico?
- Cambridge Sigma: Tasas de política de los bancos centrales en medio de la estanflación
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