La guerra de chips de IA entre EE.UU. y China ha entrado en una nueva fase decisiva a principios de 2026. El 15 de enero, la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) de la administración Biden publicó una regla final que endurece los controles de exportación de semiconductores avanzados destinados a China y Macao. La nueva política introduce estrictos umbrales de potencia de procesamiento total (TPP) y cambia la concesión de licencias para chips de IA clave, incluidos el H200 de NVIDIA y el MI325X de AMD, de una presunción de denegación a un sistema de revisión caso por caso. En paralelo, Pekín ha respondido con sus propios controles de exportación de tierras raras y minerales críticos, utilizando su casi monopolio de procesamiento para presionar a Washington. Este creciente desacoplamiento tecnológico está fragmentando las cadenas de suministro globales de semiconductores, obligando a los aliados a elegir bando y sentando las bases para ecosistemas de IA paralelos que podrían redefinir la innovación durante el resto de la década.
Cambios en la regla BIS de enero de 2026
La regla final del BIS, vigente desde el 15 de enero de 2026, revisa la política de revisión de licencias de exportación para semiconductores avanzados de computación. Los chips con un TPP inferior a 21.000 y ancho de banda de DRAM por debajo de 6.500 GB/s, como el H200 y el MI325X, ahora son elegibles para revisión caso por caso en lugar de denegación automática. Sin embargo, se aplican condiciones estrictas: un arancel del 25 %, un límite de volumen del 50 % relativo a los envíos nacionales de EE.UU., pruebas obligatorias de terceros en EE.UU. y cumplimiento de know-your-customer (KYC). Las licencias de reexportación siguen bajo presunción de denegación. La norma también cierra una laguna anterior al exigir que los chips se prueben en EE.UU. antes del envío. El marco de control de exportaciones BIS ahora se dirige explícitamente a chips justo por debajo de los umbrales más avanzados.
Represalias de China: controles de exportación de tierras raras
La respuesta de Pekín ha sido rápida y estratégica. A principios de 2026, China implementó sus controles de exportación más estrictos sobre tierras raras e imanes permanentes, aplicando por primera vez la regla de producto extranjero directo (FDPR). Las empresas extranjeras deben obtener la aprobación del gobierno chino para exportar imanes que contengan materiales de origen chino. A partir del 1 de diciembre de 2025, las empresas afiliadas a fuerzas militares extranjeras enfrentan denegación automática. Dado que China controla aproximadamente el 90 % del procesamiento global de tierras raras, el 70 % de la minería y el 93 % de la fabricación de imanes, estas restricciones suponen una amenaza existencial para las cadenas de suministro de defensa occidentales. Las restricciones de exportación de tierras raras de China ya han provocado aumentos de precios de hasta seis veces y tasas de aprobación de licencias por debajo del 25 % para empresas europeas.
Ecosistemas de IA paralelos
El efecto combinado de los controles estadounidenses y las contramedidas chinas es la aparición de dos esferas tecnológicas distintas. En EE.UU., empresas como NVIDIA y AMD siguen avanzando en hardware de IA, pero su acceso al mercado chino está severamente restringido. El ITIF estima que el desacoplamiento total podría costar a los fabricantes de chips estadounidenses 77 mil millones de dólares en ventas perdidas, con competidores en Corea del Sur (21 mil millones), la UE (15 mil millones), Taiwán (14 mil millones) y Japón (12 mil millones) capturando gran parte de esa cuota. La inversión en I+D podría caer un 24 % y perderse más de 80.000 empleos directos. China, mientras tanto, acelera su producción nacional de semiconductores con empresas como SMIC y Huawei, respaldadas por una enorme inversión estatal. El impacto del desacoplamiento de semiconductores ya es visible en las cadenas de suministro divergentes.
Aliados obligados a elegir bando
La guerra de chips ya no es un conflicto bilateral: está reconfigurando alianzas en Asia y Europa. Japón, Países Bajos y Corea del Sur están bajo presión de Washington para alinearse con su régimen de control de exportaciones. Japón ha designado 23 productos para control, y la Ley MATCH de 2026 busca coordinar restricciones entre aliados. Sin embargo, estos países enfrentan el dilema de perder acceso al mercado chino. Los controles de exportación de chips de Japón y Países Bajos se han convertido en un pilar central de la estrategia estadounidense, pero aparecen fisuras a medida que las empresas aliadas presionan por reglas más flexibles.
Perspectivas de expertos
Esta es la revisión más importante de la política de exportación de chips de IA desde las reglas originales de octubre de 2022, dice Daniel Takahashi, analista de políticas tecnológicas. El cambio a umbrales basados en TPP y revisión caso por caso le da al BIS una precisión quirúrgica, pero también crea enormes cargas de cumplimiento. Mientras tanto, las contramedidas de China muestran que Pekín está dispuesto a jugar duro en áreas donde tiene un monopolio.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el umbral TPP en la regla BIS de 2026?
La regla establece un umbral de TPP de 21.000 para revisión caso por caso. Chips por debajo de este umbral, como el H200 y el MI325X, pueden obtener licencia bajo condiciones estrictas, incluido un arancel del 25 % y un límite de volumen del 50 %.
¿Cómo está respondiendo China a los controles de exportación de chips de EE.UU.?
China ha impuesto sus controles de exportación más estrictos sobre tierras raras, aplicando la FDPR por primera vez. Las empresas extranjeras deben obtener aprobación para exportar imanes con materiales de origen chino, y las solicitudes militares se deniegan automáticamente.
¿Qué impacto tendrá el desacoplamiento en los fabricantes de chips de EE.UU.?
Según ITIF, el desacoplamiento total podría costar 77 mil millones de dólares en ventas perdidas, reducir la I+D en un 24 % y eliminar más de 80.000 empleos directos. Competidores en Corea del Sur, la UE, Taiwán y Japón capturarían gran parte del mercado perdido.
¿Cómo afecta a Japón, Países Bajos y Corea del Sur?
Estos aliados están bajo presión para alinearse con los controles de EE.UU. mientras equilibran sus intereses económicos. Japón ha designado 23 productos para control, Países Bajos enfrenta presión por las exportaciones de litografía de ASML, y los fabricantes de chips de Corea del Sur operan con renovaciones anuales de licencias.
¿Desarrollarán EE.UU. y China ecosistemas de IA separados?
Sí, la tendencia apunta a ecosistemas de IA paralelos. EE.UU. lidera en hardware de vanguardia, mientras que China invierte fuertemente en alternativas nacionales y exige el uso de chips locales para la computación de IA. Esta fragmentación podría ralentizar la innovación global y aumentar los costos para ambos lados.
Conclusión: un punto de inflexión estratégico
La regla BIS de enero de 2026 y las restricciones de China marcan un punto de inflexión estratégico para la tecnología global y la seguridad. La era de las cadenas de suministro globalizadas de semiconductores da paso a un panorama bifurcado donde la soberanía tecnológica es primordial. La competencia tecnológica EE.UU.-China ya no es un riesgo futuro, sino la realidad presente.
Fuentes
- Morgan Lewis: BIS revisa política de exportación para chips de IA avanzados (ene 2026)
- ECCN Finder: Controles de exportación de chips de IA en 2026
- Rare Earth Exchanges: Controles de exportación de China redibujan cadena de suministro
- CSIS: Nuevas restricciones de China amenazan cadenas de defensa de EE.UU.
- ITIF: Riesgos del desacoplamiento – controles dañan fabricantes de chips de EE.UU. (nov 2025)
- Parlamento Europeo: Restricciones de exportación de tierras raras de China (2025)
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