Prominente político ucraniano asesinado a plena luz del día
Andriy Parubiy, ex presidente del parlamento ucraniano y figura clave en la Revolución de Maidán de 2014, fue asesinado esta mañana en una calle de Lviv. El político de 54 años recibió múltiples disparos de un atacante disfrazado de repartidor de comida en una bicicleta eléctrica.
Detalles del ataque
Según testigos e informes policiales, Parubiy caminaba por el centro de Lviv cuando el atacante se acercó y disparó cinco veces a corta distancia. El autor huyó inmediatamente de la escena en una bicicleta eléctrica, dejando a Parubiy mortalmente herido en la acera. Los servicios de emergencia llegaron rápidamente pero no pudieron salvar su vida.
Significado político
Parubiy fue una figura central en la política ucraniana durante más de dos décadas. Como uno de los principales organizadores de las protestas de Euromaidán en 2014 que derrocaron al presidente prorruso Viktor Yanukovych, jugó un papel crucial en el rumbo europeo de Ucrania. Su liderazgo durante la revolución le granjeó tanto la admiración de los ucranianos proeuropeos como la animosidad de las facciones prorrusas.
Preocupaciones de seguridad
El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky condenó el asesinato como un "acto terrible" y prometió llevar a los responsables ante la justicia. El ataque ha generado graves preocupaciones de seguridad entre las figuras políticas ucranianas, especialmente entre aquellos que son críticos abiertos de la agresión rusa.
Contexto histórico
La carrera política de Parubiy abarcó desde sus inicios como activista independentista en los años 90 hasta su mandato como presidente del parlamento entre 2016 y 2019. Se desempeñó como secretario del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional durante el período crítico posterior a la anexión rusa de Crimea en 2014, lo que lo convirtió en un blanco frecuente de las campañas de propaganda rusas.
Reacción internacional
La Unión Europea y la OTAN han expresado su preocupación por el deterioro de la situación de seguridad en Ucrania. Este ataque es el último de una serie de ataques contra figuras políticas ucranianas desde que comenzó la invasión rusa a gran escala en 2022.