Khamenei acusa a manifestantes de complacer a Trump en discurso

El líder supremo de Irán, Khamenei, acusa a los manifestantes de complacer a Trump en un discurso furioso durante las mayores protestas antigubernamentales desde 2022, con al menos 45 muertos y miles de arrestos.

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El líder supremo de Irán ataca a manifestantes y a Trump

En un feroz discurso televisado, el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, lanzó un devastador ataque contra los manifestantes antigubernamentales y el ex presidente estadounidense Donald Trump. Acusó a los manifestantes de crear caos 'para complacer al presidente de otro país'. El discurso se produce en medio de la mayor ola de protestas que Irán ha visto desde las manifestaciones de 2022 tras la muerte de Mahsa Amini.

Retórica dura y acusaciones de injerencia extranjera

Khamenei, la máxima autoridad de Irán, afirmó que los manifestantes 'convierten sus propias calles en un caos para complacer al presidente de otro país', en una clara referencia a Trump. El ex presidente estadounidense había declarado previamente en su plataforma Truth Social que Estados Unidos 'está listo para actuar' si Irán no deja de 'matar violentamente a manifestantes'. 'Vamos a ir a rescatarlos', escribió Trump, lo que aumentó aún más las tensiones entre los dos países.

A pesar de las advertencias de Trump, Khamenei prometió que las autoridades 'tomarán medidas enérgicas contra los manifestantes', afirmando que Irán 'no tolera a personas que se comportan como mercenarios para extranjeros'. Durante su discurso, sus partidarios corearon 'muerte a Estados Unidos' mientras él condenaba a 'vándalos y alborotadores' que habían causado destrozos. Dijo rotundamente a Trump que 'se quede en su propio país'.

Las protestas alcanzan una masa crítica

Las protestas, que ya van por su decimotercer día consecutivo, representan el desafío más persistente al régimen teocrático de Irán en años. Lo que comenzó como un descontento económico por la inflación desbocada y el colapso de la moneda ha evolucionado hacia un movimiento más amplio que apunta a la propia República Islámica. Según informes de la BBC, las manifestaciones se han extendido a más de 50 ciudades y pueblos, con manifestantes coreando 'muerte al dictador' en videos verificados por medios internacionales.

Las autoridades iraníes han respondido con un apagón nacional de internet que afecta a 85 millones de personas, interrumpiendo gravemente la comunicación y la organización. Por primera vez, la televisión estatal reconoció las protestas en su boletín matutino, aunque con detalles mínimos.

Crecientes bajas y preocupación internacional

El costo humano sigue aumentando. Según organizaciones de derechos humanos, al menos 45 manifestantes han muerto y más de 2.270 han sido arrestados. Amnistía Internacional informa que las fuerzas de seguridad han utilizado rifles, escopetas con perdigones de metal, cañones de agua y gases lacrimógenos contra manifestantes mayoritariamente pacíficos, con al menos tres niños entre los muertos.

La corresponsal de Oriente Medio, Daisy Mohr, señala: 'Las opiniones difieren sobre lo que estas protestas lograrán finalmente. Hemos visto grandes olas de protestas en Irán en los últimos años que finalmente fueron reprimidas con mano dura. Pero anoche parece que algo cambió. El contexto también es diferente a veces anteriores: además de la ira, el creciente descontento y la economía en constante deterioro, también hay presión externa.'

Crisis económica alimenta el malestar

Las protestas estallaron en medio de una grave deterioro económico, con la inflación alcanzando el 42,2% en diciembre de 2025 y el rial iraní tocando mínimos históricos frente al dólar estadounidense. Los precios de los alimentos han subido un 72%, mientras que los bienes sanitarios y médicos han aumentado un 50% interanual, creando condiciones insostenibles para los iraníes comunes.

Mientras las protestas continúan, el mundo observa si este movimiento representa un punto de inflexión en el panorama político de Irán o un nuevo capítulo en la historia de un régimen que reprime la disidencia con violencia.

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