¿Qué es El Niño y por qué 2026 es diferente?
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) emitió una advertencia el 2 de junio de 2026, confirmando que las condiciones de El Niño se desarrollan rápidamente en el Pacífico tropical. Con un 80% de probabilidad de aparición entre junio y agosto, y cerca del 90% para noviembre, este fenómeno climático amenaza con alterar patrones meteorológicos globales, intensificar eventos extremos y elevar las temperaturas. A diferencia de los años recientes de La Niña, que tuvieron un efecto de enfriamiento temporal, el El Niño 2026 podría ser uno de los más fuertes registrados, con anomalías en la temperatura superficial del mar que podrían superar los 3°C en algunas regiones.
El Niño es la fase cálida de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), un patrón climático natural impulsado por interacciones entre las temperaturas oceánicas y los vientos atmosféricos en el Pacífico ecuatorial. Durante El Niño, los vientos alisios se debilitan, permitiendo que aguas cálidas se desplacen hacia la costa de Sudamérica, alterando patrones climáticos mundiales.
OMM y ONU emiten llamado urgente a la acción
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, enfatizó: 'Debemos prepararnos para un posible El Niño fuerte, que exacerbará sequías y lluvias intensas, aumentando el riesgo de olas de calor en tierra y océano.' La actualización de la OMM indica que el Pacífico tropical ya muestra anomalías de temperatura subsuperficial de hasta 8°C sobre lo normal.
El secretario general de la ONU, António Guterres, calificó el desarrollo como una advertencia climática urgente: 'La ciencia es clara. El Niño está en nuestra puerta con un 90% de certeza. El mundo debe tratarlo como la advertencia climática que es.' La ONU destacó que, aunque el cambio climático no hace más frecuente a El Niño, sí amplifica sus impactos al añadir energía y humedad a la atmósfera.
¿Qué hace que este El Niño sea potencialmente histórico?
Temperaturas oceánicas récord
Las observaciones actuales muestran temperaturas en la región Niño 3.4 ya 1.5-2°C por encima del promedio, con modelos pronosticando anomalías superiores a 2.5°C para el otoño. Esto situaría al evento de 2026 en la misma categoría que los super El Niño de 1997-98 y 2015-16. El contexto de cambio climático global 2026 amplifica las preocupaciones: el planeta acaba de experimentar el año más cálido registrado en 2024 y 2025 fue el segundo más cálido.
Inicio rápido y fuerte acuerdo de modelos
El Centro de Predicción Climática de la NOAA actualizó el estado de alerta ENOS a Vigilancia de El Niño el 14 de mayo de 2026, citando una onda Kelvin descendente masiva con anomalías subsuperficiales de hasta +8°C y raras ráfagas de viento del oeste. Múltiples modelos muestran un fuerte acuerdo, con algunos miembros superando anomalías de +4°C.
Impactos regionales: ¿dónde golpearán los extremos?
Sequía y amenazas a la seguridad alimentaria
El Niño suele traer condiciones secas a Centroamérica, el Caribe, Australia, Indonesia y partes de Asia. El Cuerno de África, ya afectado por múltiples temporadas de lluvias fallidas, enfrenta precipitaciones por debajo de lo normal. Kaveh Madani, del Instituto de la Universidad de la ONU para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud, advirtió: 'Los extremos impulsados por El Niño actúan como multiplicadores de amenazas.' La cadena de suministro alimentario mundial 2026 es particularmente vulnerable, con posibles reducciones en la producción de maíz, arroz y trigo en Asia y Australia.
Inundaciones y lluvias intensas
El oeste de Sudamérica —especialmente Ecuador, Perú y partes de Brasil— suele experimentar precipitaciones superiores al promedio durante El Niño, aumentando el riesgo de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra. El sur de Estados Unidos también tiende a ser más húmedo, mientras que el norte y Canadá ven inviernos más suaves y secos.
Actividad de ciclones tropicales
El Niño altera los patrones de huracanes. Las aguas más cálidas del Pacífico impulsan la formación de ciclones en el Pacífico central y oriental, amenazando Hawái y la costa oeste de México. Por el contrario, la mayor cizalladura del viento sobre el Atlántico suprime el desarrollo de huracanes, ofreciendo cierto alivio a la costa este de EE. UU. y el Caribe.
Consecuencias económicas y humanitarias
El Niño 2023-24, uno de los cinco más fuertes registrados, contribuyó a que 2024 fuera el año más cálido. El evento de 2026 podría ser aún más disruptivo. Se espera que el impacto económico del clima extremo 2026 sea severo, con pérdidas potenciales en agricultura, infraestructura y energía. La OMM y agencias asociadas instan a los gobiernos a invertir en sistemas de alerta temprana.
Preguntas frecuentes: El Niño 2026
¿Qué es El Niño?
Es la fase cálida de ENOS, caracterizada por temperaturas superficiales del mar superiores al promedio en el Pacífico tropical centro-oriental. Ocurre cada 2 a 7 años y suele durar de 9 a 12 meses.
¿Qué tan fuerte será El Niño 2026?
La mayoría de los modelos predicen al menos un evento moderado, con alta probabilidad de volverse fuerte (anomalías >1.5°C) o incluso super El Niño (>2.0°C). Algunos miembros muestran anomalías superiores a 4°C, lo que sería sin precedentes.
¿Cuándo alcanzará su punto máximo?
El Niño suele intensificarse entre noviembre y febrero. Se espera que el evento de 2026 alcance su máxima intensidad a finales de 2026, con efectos hasta 2027.
¿Cómo afectará El Niño a las temperaturas globales?
El Niño añade calor al sistema climático, elevando las temperaturas medias globales en 0.1-0.2°C. Combinado con el calentamiento a largo plazo, 2026 o 2027 podrían convertirse en el año más cálido registrado.
¿Se puede predecir con precisión?
Los pronósticos estacionales son altamente confiables una vez que las condiciones se desarrollan. La actualización de la OMM muestra un fuerte acuerdo entre modelos, aunque existe incertidumbre sobre la intensidad y duración exactas.
Fuentes
- Actualización El Niño/La Niña de la OMM, 2 de junio de 2026
- Noticias de la ONU, junio de 2026
- Centro de Predicción Climática de la NOAA, mayo de 2026
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