Una ola de vencimientos de bonos soberanos por $1.4 billones abrumará a 23 economías emergentes y fronterizas entre el segundo trimestre de 2026 y el primer trimestre de 2027, creando lo que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha llamado la mayor crisis de deuda soberana desde los años 1980. Este precipicio de vencimientos amenaza con desencadenar una cascada de impagos, reestructuraciones y contagios financieros sistémicos que pondrán a prueba el arsenal de crisis del FMI.
La tormenta perfecta: tres fuerzas convergen
Primero, durante la pandemia, las economías emergentes emitieron unos $890 mil millones en bonos a un cupón promedio del 3.2%. Esos bonos vencen ahora en un entorno de tasas de interés muy diferente, con tasas de referencia en economías desarrolladas por encima del 6.5%. Segundo, el dólar estadounidense se ha fortalecido un 18% desde 2021, incrementando la carga de repago para países que ganan en moneda local pero deben servicio de deuda en dólares. Tercero, China ha reducido sus nuevos préstamos para desarrollo en un 73% en 2025. El