Confrontación geoeconómica encabeza los riesgos globales para 2026
El Informe de Riesgos Globales 2026 del Foro Económico Mundial, publicado en enero de 2026, clasifica la confrontación geoeconómica como el desencadenante más probable de una crisis global material este año, superando incluso el conflicto armado estatal. Según el informe, el 18% de los expertos encuestados identificaron la confrontación geoeconómica —alimentada por aranceles, armamentización regulatoria y desacople de cadenas de suministro— como el riesgo dominante a corto plazo, mientras que el conflicto armado le siguió con un 14%. Esto marca un cambio histórico en el panorama de riesgos globales, donde las herramientas económicas del Estado son más temidas que las amenazas militares tradicionales. Los hallazgos son corroborados por la Actualización del Comercio Global de la UNCTAD (enero de 2026), que advierte que el creciente proteccionismo y la escalada arancelaria están fragmentando el sistema comercial global a un ritmo acelerado.
Volatilidad arancelaria: la nueva normalidad
Los aranceles globales aumentaron bruscamente en 2025 y continúan en aumento en 2026, creando una incertidumbre sin precedentes para las empresas. El Informe de Comercio Global 2026 de Thomson Reuters revela que el 72% de los profesionales del comercio ahora identifican la volatilidad arancelaria de EE.UU. como la fuerza regulatoria más disruptiva, frente al 41% en 2025. Un 76% cree que los nuevos aranceles estadounidenses persistirán al menos cuatro años, señalando un cambio estructural permanente. La Encuesta Arancelaria 2026 de KPMG agrega que el 78% de las organizaciones reportan un mayor costo de los bienes vendidos, el 82% una disminución de las ventas en el extranjero, y el 68% han retrasado o pospuesto inversiones. Estos datos subrayan que la fragmentación arancelaria no es una interrupción temporal, sino una reordenación fundamental del comercio global.
Se acelera el desacople de las cadenas de suministro
En respuesta a la volatilidad arancelaria, las empresas están reestructurando rápidamente sus cadenas de suministro. La encuesta de Thomson Reuters encontró que el 65% de las empresas están cambiando patrones de abastecimiento, el 57% renegociando contratos, y el 51% buscando nearshoring o reshoring. México ha surgido como el principal beneficiario, superando a China como el mayor socio comercial de EE.UU., con un comercio bilateral que supera los $820 mil millones y un récord de IED de $40.8 mil millones en 2025. El reubicación de cadenas de suministro críticas se acelera, con un 26% de las empresas en planificación o ejecución formal según KPMG, frente al 10% seis meses antes. Sin embargo, el 60% dice que el reshoring completo tomaría de 1 a 3 años debido a los altos costos laborales y la intensidad de capital en EE.UU.
Retroceso del multilateralismo
El informe del WEF destaca un retroceso del multilateralismo, con una disminución de la confianza en las instituciones internacionales y un creciente proteccionismo que amenaza la estabilidad global. La UNCTAD señala que se han introducido aproximadamente 18.000 nuevas medidas comerciales discriminatorias desde 2020, y la reforma de la OMC sigue en una encrucijada antes de la 13ª Conferencia Ministerial (MC14) en Camerún. La crisis de la gobernanza comercial multilateral se profundiza a medida que las grandes potencias persiguen bloques comerciales paralelos y acuerdos bilaterales, dejando de lado el marco basado en reglas de la OMC. Las economías más pequeñas soportan los costos más altos: los países en desarrollo enfrentan condiciones financieras más estrictas, una demanda de exportación reducida y la marginación de los nuevos corredores comerciales.
Surgimiento de bloques comerciales paralelos
Las grandes potencias compiten por construir arquitecturas comerciales paralelas. EE.UU. profundiza sus vínculos con aliados a través del Marco Económico del Indo-Pacífico (IPEF) y la Asociación de las Américas, mientras China expande la Asociación Económica Integral Regional (RCEP) y la Iniciativa de la Franja y la Ruta. La UE avanza con su agenda de 'Autonomía Estratégica Abierta', combinando ajustes fronterizos de carbono con nuevos instrumentos de defensa comercial. Esta fragmentación crea un 'plato de espaguetis' de regulaciones superpuestas y a menudo contradictorias, elevando los costos de cumplimiento para las empresas multinacionales. La fragmentación geopolítica del comercio global está reconfigurando los flujos de inversión, con el comercio Sur-Sur representando ahora el 57% de las exportaciones de los países en desarrollo, según la UNCTAD.
Impacto en las economías más pequeñas
La carga de la fragmentación arancelaria recae desproporcionadamente en las economías pequeñas y en desarrollo. La UNCTAD proyecta que el crecimiento del PIB global se ralentice hasta aproximadamente el 2,6% en 2026, con los países en desarrollo enfrentando vientos en contra significativos debido a flujos de capital volátiles y un acceso reducido a los mercados. El informe del WEF señala que la desigualdad sigue siendo el riesgo global más interconectado, y la confrontación geoeconómica la exacerba al perturbar los precios de las materias primas y la seguridad alimentaria. El comercio agrícola, vital para muchas naciones de bajos ingresos, está cada vez más sujeto a restricciones a la exportación y medidas proteccionistas. El impacto de las guerras comerciales en las naciones en desarrollo es una preocupación creciente, ya que estos países carecen del espacio fiscal para subsidiar industrias nacionales o construir cadenas de suministro alternativas.
Perspectivas de expertos
“El mundo está al borde del precipicio”, dijo Mirek Dušek, Director Gerente del Foro Económico Mundial, en la presentación del Informe de Riesgos Globales 2026. “La confrontación geoeconómica es ahora el riesgo a corto plazo más importante porque los aranceles y las restricciones comerciales se están utilizando como armas de poder estatal, erosionando la confianza que sustenta la cooperación internacional.” La Secretaria General de la UNCTAD, Rebeca Grynspan, advirtió que “las decisiones de política comercial en 2026 determinarán si la economía global se fragmenta en bloques rivales o encuentra un camino hacia un crecimiento más resiliente e inclusivo. Lo que está en juego no podría ser mayor.”
Preguntas frecuentes
¿Qué es la confrontación geoeconómica?
Es el uso de herramientas económicas (aranceles, sanciones, controles de exportación, restricciones de inversión) por parte de los Estados para lograr objetivos estratégicos, a menudo en detrimento de las reglas multilaterales.
¿Por qué la volatilidad arancelaria es el principal riesgo en 2026?
Según el Informe de Riesgos Globales del WEF, el 18% de los expertos identificó la confrontación geoeconómica como el desencadenante más probable de una crisis global, impulsada por rápidas escaladas arancelarias que interrumpen cadenas de suministro, elevan costos y desalientan la inversión.
¿Cómo responden las empresas a la fragmentación arancelaria?
Las empresas están recurriendo al nearshoring, reshoring, renegociación de contratos y diversificación de proveedores. El 65% cambia patrones de abastecimiento y el 51% busca nearshoring, siendo México un beneficiario clave.
¿Qué significa el retroceso del multilateralismo para el comercio global?
El declive del multilateralismo liderado por la OMC ha llevado a una proliferación de bloques comerciales bilaterales y regionales, aumentando la complejidad y los costos de cumplimiento, mientras las economías más pequeñas enfrentan marginación.
¿Qué economías se ven más afectadas por la fragmentación arancelaria?
Las economías en desarrollo y pequeñas soportan los mayores costos debido al acceso reducido a los mercados, condiciones financieras más estrictas y capacidad limitada para construir cadenas de suministro alternativas.
Conclusión: Un futuro fragmentado
La convergencia de la escalada arancelaria, el desacople de las cadenas de suministro y el retroceso del multilateralismo apunta a un orden global fragmentado donde la seguridad económica prima sobre la eficiencia. El informe del WEF advierte que sin un compromiso renovado con marcos cooperativos, el mundo corre el riesgo de una cascada de crisis —desde guerras comerciales hasta inestabilidad financiera— que podrían desbordar las capacidades nacionales. A medida que se desarrolla 2026, las decisiones de las grandes potencias determinarán si la confrontación geoeconómica se convierte en un rasgo permanente del sistema internacional o en un catalizador para reconstruir una economía global más resiliente e inclusiva. El futuro de la gobernanza comercial global pende de un hilo.
Fuentes
- World Economic Forum, Global Risks Report 2026, enero de 2026
- UNCTAD, Global Trade Update, enero de 2026
- Thomson Reuters, 2026 Global Trade Report
- KPMG, 2026 Tariff Survey
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