
Guardia Revolucionaria detiene a presuntos agentes del Mossad
La Guardia Revolucionaria de Irán ha arrestado a ocho personas sospechosas de espiar para el servicio de inteligencia israelí Mossad. Según los medios estatales iraníes, los sospechosos habrían filtrado información militar sensible y coordenadas de ubicaciones estratégicas durante el reciente conflicto entre Irán e Israel en junio de 2025.
Detalles de la presunta operación de espionaje
Los arrestos se produjeron en el noreste de Irán antes de que los sospechosos pudieran realizar más operaciones, según declaraciones de la Guardia Revolucionaria. Las autoridades afirman haber incautado bombas, explosivos y trampas durante la operación. Los sospechosos habrían recibido entrenamiento en línea del Mossad para llevar a cabo ataques contra objetivos iraníes.
Antecedentes: El conflicto Irán-Israel de junio de 2025
Las presuntas actividades de espionaje ocurrieron durante la guerra de 12 días entre Irán e Israel que comenzó el 13 de junio de 2025. El conflicto incluyó ataques israelíes contra objetivos iraníes y culminó con ataques aéreos estadounidenses contra instalaciones nucleares iraníes el 22 de junio de 2025. La Operación Midnight Hammer se dirigió a tres sitios nucleares con potentes bombas antibúnker y misiles Tomahawk.
Arrestos masivos y cuestiones de derechos humanos
Las autoridades iraníes informaron anteriormente haber arrestado a aproximadamente 21.000 personas durante el conflicto con Israel. Los críticos afirman que Irán utiliza acusaciones de espionaje como herramienta de represión, particularmente dirigida a grupos poblacionales vulnerables. El país ha detenido a un número notable de refugiados afganos y los ha acusado de espionaje para Israel sin pruebas sustanciales.
Implicaciones regionales y reacción internacional
Las tensiones continuas entre Irán e Israel desestabilizan Oriente Medio. Las acusaciones de espionaje surgen en medio de mayores preocupaciones de seguridad tras los ataques a instalaciones nucleares y la posterior represalia iraní. Observadores internacionales expresaron preocupación por el trato a los detenidos y el uso de argumentos de seguridad nacional.